Sarkar M, Hennessy S, Yang YX.
Proton-Pump Inhibitor Use and the Risk for Community-Acquired Pneumonia. Ann Intern Med 2008; 149: 391-398.
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Introducción
Los inhibidores de la bomba de protones (IBP) son uno de los
grupos
farmacológicos más prescritos. Aparentemente son
bien
tolerados por los pacientes, pero en los últimos
años se
han venido publicando trabajos sobre posibles efectos indeseables que
son difíciles de detectar en la clínica habitual.
Entre
ellos, se han publicado dos estudios en los que se relaciona su uso con
un mayor riesgo de desarrollar una neumonía.
Objetivo
Estudiar la relación entre el uso de IBP y el
desarrollo posterior de neumonía adquirida en la comunidad
(NAC).
Perfil del estudio
Tipo de estudio:
Estudio de casos y controles
Área del estudio:
Causa
Ámbito del estudio:
Comunitario
Métodos
El estudio se llevó a cabo con los datos de la
General Practice Research
Database (
GPRD),
que en estos momentos reúne datos de >13 millones de
pacientes-año representativos de la población
general
británica. Para este estudio se seleccionó una
cohorte
de 9 millones de personas que iniciaron su seguimiento en la
GPRD entre
1987 y 2002. Se excluyó a las personas <18 6="" a="" aspiraci="" casos="" confusi="" de="" del="" diagnosticados="" diferente="" en="" entre="" erradicador="" evitar="" fueron="" incidentes="" la="" las="" los="" meses="" n="" nac="" nbsp="" neumon="" os="" para="" patogenia="" pauta="" por="" presentaron="" prevelentes="" primeros="" que="" recibieron="" seguimiento="" span="" style="font-style: italic;" tiene="" tratamiento="" una="" y="">H. pylori18>
(para
evitar la confusión que podían introducir los
antibióticos de la misma).
Se utilizaron como casos todas las personas que presentaron
una NAC
que requirió ingreso hospitalario. Para cada uno de los
casos se
seleccionaron 10 controles entre las personas que eran visitadas en el
mismo centro que el caso, no habían presentado una CAD y que
se
habían incorporado a la
GPRD en
la misma fecha. La medida de exposición principal fue la
utilización de IBP en la fecha índice y en el
periodo de
30 días previos. Como variables secundarias se
analizó el
efecto de la dosis (en función de si era superior o no a 1,5
veces la dosis diaria definida y de la duración del
tratamiento
(<30 30-180="" as="" d="" o="">180
días).
También se analizó el riesgo de las personas que
habían tomado IBP antes de 30 días de la fecha
índice.30>
Resultados
Se identificaron 80.066 casos para los que se seleccionaron
799.881
controles. Los casos tenían una mayor edad media que los
controles (73 frente a 49 años), era más probable
que
fuesen varones, presentaban una mayor comorbilidad (demencia,
antecedentes de AVC y otras enfermedades cardiovasculares, EPOC,
cáncer, hepatopatías crónicas, etc.),
habían visitado más veces a su médico
el
último año y era más probable que
tomasen
antibióticos, antiinflamatorios, psicofármacos,
opiáceos y otros medicamentos y que hubiesen ingresado en el
hospital. El porcentaje de personas que fumaban en los dos grupos fue
parecido.
En el análisis ajustado por edad y sexo, la
utilización de IBP en los últimos 30
días se
asoció a un mayor riesgo de desarrollar una NAC. Sin
embargo,
cuando se ajustó el análisis por todos los
posibles factores de confusión, la
asociación únicamente se
mantuvo en las
personas que habían empezado a tomar los IBP recientemente
(tabla 1). Los factores que más influyeron fueron
número de visitas a su médico, los ingresos
hospitalarios y el tratamiento con opiáceos.
Tabla
1. Odds
ratio (OR)
de NAC en función del tratamiento
previo
con IBP.
|
Ajustado
por edad y sexo |
Plenamente
ajustado |
| OR (IC95%) |
P |
OR (IC95%) |
P |
| Tratamiento actual (TA) |
2,05
(1,96 a 2,15) |
<0 span="">0> |
1,02
(0,97 a 1,08) |
0,48 |
| Tratamiento pasado |
1,50
(1,44 a 1,56) |
<0 span="">0> |
1,01 (0,97 a 1,09) |
0,58 |
| TA dosis bajas |
1,92
(1,83 a 2,02) |
<0 span="">0> |
1,00 (0,95 a 1,06) |
0,94 |
| TA dosis altas |
2,89
(2,52 a 3,31) |
<0 span="">0> |
1,23
(1,05 a 1,45) |
0,01 |
| TA < 30
días |
3,16
(2,79 a 3,59) |
<0 span="">0> |
1,74
(1,49 a 2,01) |
<0 span="">0> |
| TA 30-180 días |
2,53
(2,32 a 2,76) |
<0 span="">0> |
1,09
(0,98 a 1,22) |
0,11 |
| TA >180
días |
1,68
(1,59 a 1,78) |
<0 span="">0> |
0,91
(0,84 a 0,97) |
0,01 |
| TA < 30
días nuevo |
4,31
(3,69 a 5,04) |
<0 span="">0> |
2,45
(2,04 a 2,95) |
<0 span="">0> |
| TA <30 as="" d="" no="" nuevo="" td="">
| 1,71
(1,35 a 2,16) |
<0 span="">0> |
0,91 (0,69 a 1,19) |
0,48 |
30>
El riesgo fue muy superior para los pacientes que
habían iniciado el tratamiento en los días
inmediatamente anteriores a la fecha índice (fig.
1). Se observaron asociaciones similares con los
antihistamínicos H
2.
Figura 1.
Odds ratio
de NAC en pacientes que han recibido nuevos
tratamientos con IBP y antihistamínicos
H2 en función del
día de inicio del
tratamiento.
 |
Conclusiones
Los autores concluyen que el inicio del tratamiento con IBP en
los últimos 30 días se asocia a un incremento del
riesgo de presentar una NAC, pero el uso de más larga
duración, no.
Conflictos de interés
Algunos de los autores han recibido honorarios de varios
laboratorios farmacéuticos, entre ellos
AstraZeneca.
Financiado por una beca del
Department
of Medicine, University of Pennsylvania.
Comentario
En los últimos tiempos se han venido publicando
varios
trabajos que han puesto en cuestión la aparente buena
tolerancia
de los IBP. Así, se ha asociado su uso con un mayor
riesgo
de fractura de fémur y de infección por
C. difficile. En
dos estudios de casos y controles publicados
previamente también se ha detectado una relación
entre el uso de IBP y
un mayor riesgo de NAC.
En este trabajo, se detectaba la misma
relación en el
análisis ajustado por edad y sexo. Sin embargo, los casos
diferían ampliamente de los controles en numerosos
aspectos, en especial presentaban muchos más factores de
comorbilidad. Cuando en el análisis se controlaban estos
factores, desaparecía el incremento de riesgo asociado al
tratamiento, excepto para los casos en los que se iniciaba un nuevo
tratamiento en los días inmediatamente anteriores al inicio
de
la NAC.
Esta asociación es difícil de explicar,
puesto que no
es coherente con la hipótesis etiopatogénica
inicial
relacionaba el incremento del riesgo con la inhibición de la
secreción gástrica, que jugaría un
papel
importante en la eliminación de los gérmenes
causantes de
la neumonía. A pesar de que es posible que la
asociación
se deba a que los IBP se dan como fármaco asociado al
tratamiento de los síntomas prodrómicos de la
NAC, antes
de descartar que la asociación detectada pueda ser causal,
sería conveniente disponer de los resultados de un
metaanálisis en los que se analizasen los resultados de los
ensayos clínicos llevados a cabo con IBP.
Bibliografía
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PDF
Autor
Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico:
mrodal@menta.net.