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28 abril, 2013

El Marketing de la salud: Psiquiatria

La perversión de los actuales modelos de atención médica, en este caso la psiquiatria, influidos por el complejo médico industrial, que dedica más dinero al propio marketing que al desarrollo y la investigación, creando medicamentos que no sólo no curan, sino que provocan efectos adversos, y nos convierten como una parte del establishmente, que quiere sostener el control sobre la gente, en éste caso con chalecos de fuerza, pero químicos. Mientras unos pocos, se llevan ganancias en un dia que pudieran alimentar a Africa por un año.

Source: Alberto Velazquez......Fundación MF
 Yo estoy en el DSM V, tu estás en el DSM V, él está en el DSM V, nosotros estamos… sobremedicación en puerta. (Última Parte)

A menudo los pacientes cumplen los criterios del DSM para más de un diagnóstico. Por ej, dificultad para concentrarse es un criterio para más de un trastorno.
Sólo hay un puñado de categorías de drogas psicotrópicas, muchas son muy similares entre sí.
En un grado importante, la selección de medicamentos es subjetiva, incluso al azar.
Desde 1999, la APA comenzó a trabajar en su quinta revisión del DSM , que está prevista su publicación este año.
Los diagnósticos “border” se ampliarán para incluir precursores como el "Síndrome de riesgo de psicosis" y "Deterioro cognitivo leve".
El término "espectro" se utiliza para ampliar las categorías, por ej, "Espectro de trastorno obsesivo-compulsivo", "Trastorno del espectro esquizofrénico" y "Trastorno del espectro autista."
Y hay propuestas totalmente nuevas, como Trastorno hipersexual, Síndrome de las piernas inquietas ", y "Atracones".
Parece que será más y más difícil ser normal!
La industria farmacéutica influye psiquiatras para prescribir psicofármacos, incluso para las categorías de pacientes en los que no se han encontrado los medicamentos seguros y eficaces.

El problema en los niños

Los diagnósticos psiquiátricos infantiles parecen como moda y a menudo un trastorno da paso al siguiente.
A menudo son tratados con medicamentos que nunca fueron aprobados por la FDA para su uso en este grupo de edad y pueden padecer efectos secundarios graves.
La aparente prevalencia del "trastorno bipolar juvenil" comenzó a prevalecer entre 1993 y 2004, y el de "autismo" aumentó de uno de cada quinientos niños a uno en noventa durante la misma década. 2% de los niños de diez años, ahora toman estimulantes para el TDAH-diarios (trastorno por déficit de atención/hiperactividad) y muchos niños toman medicamentos antipsicóticos.
El TDAH, que se manifiesta por la hiperactividad, falta de atención e impulsividad por lo general en niños de edad escolar, fue el diagnóstico con más rápido crecimiento.
A mediados de la década de 1990, dos psiquiatras del Massachusetts General Hospital propusieron que muchos niños con TDAH realmente tenían trastornos bipolares que a veces podían ser diagnosticados en la infancia. Propusieron que los episodios maníacos característicos del trastorno bipolar en adultos se manifiestan en niños como irritabilidad.
Eso dio lugar a una avalancha de diagnósticos de desorden bipolar juvenil. Con el tiempo esto creó una especie de reacción, y ahora el DSM- V propone colocar una marca nueva, llamada "Trastorno de desregulación del temperamento con disforia", o TDD, que Allen Frances llama "el nuevo monstruo”.
Todos sabemos que no es difícil encontrar un niño de dos años de edad, que a veces es irritable, un chico de quinto grado que tiene a veces falta de atención, o una niña de tercer año que no es ansiosa. Estos niños pueden ser etiquetados como teniendo un trastorno mental y se tratan con medicamentos!! Los niños de familias de bajos ingresos tienen cuatro veces más probabilidades de recibir medicamentos antipsicóticos.
Tenemos que dejar de pensar en las drogas psicoactivas como lo mejor, y a menudo la única forma de tratar los problemas, el tratamiento de enfermedades mentales o trastornos emocionales.
Tanto la psicoterapia y el ejercicio han demostrado ser tan eficaces como los medicamentos para la depresión, y sus efectos son más duraderos, pero, por desgracia, no hay industria para impulsar estas alternativas y los pacientes han llegado a creer que las pastillas deben ser más potentes. Se necesita más investigación para estudiar alternativas a las drogas psicoactivas, y los resultados deben incluir la educación médica.

En particular, tenemos que repensar el cuidado de los niños con problemas. Aquí el problema es que a menudo hay familias con problemas y en circunstancias difíciles.
El tratamiento dirigido a estas condiciones ambientales, de forma más personal para ayudar a los padres a hacer frente o después de la escuela centros para los niños-deben ser estudiados y comparados con tratamiento farmacológico. A la larga, estas alternativas serían probablemente menos costosas. La dependencia a las drogas psicoactivas, tiende a cerrar otras opciones.

 Con cada edición posterior, el número de categorías de diagnóstico se multiplicó! El DSM-IV vendió más de un millón de copias.

La industria farmacéutica se apresuró a ver las ventajas de formar una alianza con la profesión psiquiátrica.
Las compañías farmacéuticas comenzaron a prodigar atención y generosidad a los psiquiatras, tanto individual como colectivamente, directa e indirectamente.
Le llovieron regalos y se los contrató como consultores y oradores y les proporcionaron materiales "educativos".
En 2 estados de Estados Unidos (Minnesota y Vermont) que implementan "leyes de transparencia" y requieren que las compañías farmacéuticas reporten todos los pagos a los médicos, enunció que los psiquiatras reciben más dinero que los médicos de otras especialidades.
De los 170 colaboradores de la versión actual del DSM (el DSM-IV-TR ), casi todos los cuales se describirían como líderes de opinión, el 95% tenían vínculos financieros con compañías farmacéuticas.

En psiquiatría los diagnósticos son subjetivos y ampliables, y hay pocos motivos racionales para la elección de un tratamiento sobre otro. A diferencia de enfermedades tratadas en otras ramas de la medicina, no hay signos objetivos o pruebas de laboratorio o RMN. Los límites entre lo normal y anormal son a menudo poco claros. Eso hace que sea posible ampliar las fronteras de diagnóstico o incluso crear nuevos diagnósticos, algo que sería más difícil, en otros campos médicos. Las compañías farmacéuticas tienen mucho interés en inducir a los psiquiatras a esto.

Eli Lilly (sólo una compañía) dio 551.000 dólares a NAMI [Alianza Nacional de Enfermedades Mentales] y 465.000 dólares a la Asociación Nacional de Salud Mental de los Estados Unidos , 130.000 para CHADD (TDAH [Grupo de defensa de los pacientes con trastorno por déficit de atención / hiperactividad], y 69.250 para la Fundación Americana para la Prevención del Suicidio.


13 abril, 2013

La finalidad del visitador médico es vender

Fuente: La Sexta

Jordi Évole entrevista a Cecilia Tena porque quiere saber en qué consiste el trabajo de un visitador médico. Ella ejerció hasta 2008 y comenta que fuera de lo que digan las industrias farmacéuticas, su objetivo no es formar ni informar, es vender. Son como “comerciales”, asegura.

Los visitadores médicos se definen como informadores técnicos sanitarios. Pertenece a la red de ventas de un laboratorio, “es como un comercial”, explica Cecilia Tena, visitadora médica hasta 2008. Negocian recetas.
El visitador pide que prescriba su marca. La finalidad “no es informar ni formar es vender”. Pueden convencer de muchas maneras pero manejan los presupuestos de inversión, un dinero, unos 450€ que pueden gastar por cada visita en comidas, viajes, regalos, jamones, cámaras de fotos… “para convencer”.
Tenían calificados a los médicos: “tarugos” son los que aceptan los incentivos y “pluma seca” los que prescriben poco.
Hay un código deontológico para los visitadores, comenta Cecilia. “Los códigos están para dar imagen. Muchas veces no se cumplen”.
Jordi comenta que quizá la industria farmacéutica dice que sólo fabrica medicamentos que necesita vender. “Si la industria abusa mucho va a matar a la gallina de los huevos de oro”, asegura Joan- Ramon y añade: “El Sistema Nacional de Salud ha sido permeable porque ha sido una expendedora de medicamentos desde hace 40 años”.
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26 enero, 2012

Dislipemias: objetivo LDL. Capítulo 1: Guía Europea SEC-SEA sobre dislipemias | Rincón Docente de Medicina de Familia

La Boutique del ColesterolImage by Landahlauts via FlickrDislipemias: objetivo LDL. Capítulo 1: Guía Europea SEC-SEA sobre dislipemias | Rincón Docente de Medicina de Familia:

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Hasta cuando seguiremos aceptando estos consensos sin fundamentos cientificos ? La ciencia se rige por las pruebas, por el metodo inductivo-deductivo-abductivo, por la experimentacion, pero nunca por el consenso de "expertos" que no declaran sus conflictos de intereses.

02 agosto, 2011

Massachusetts sues-jj-over-risperdal-marketing Sues J&J Over Risperdal Marketing

Ed Silverman
money-ben-franklinsYet another state has filed a lawsuit alleging that Johnson & Johnson illegally marketed its Risperdal antipsychotic to the detriment of its citizens. This time, Massachusetts alleges J&J promoted the drug to treat elderly dementia and various unapproved uses in children and adolescents. The state also claims J&J failed to disclose serious risks such as the possibility of excessive weight gain, diabetes and, for elderly dementia patients, an increased risk of death.
“Manufacturers should not promote uses of their pharmaceutical products that have not been established to be safe and effective,” Massachusetts Attorney General Coakley says in astatement. “Janssen put profits ahead of patient safety by promoting Risperdal for uses that had not been approved and by failing to disclose serious risks associated with Risperdal’s use.”
The state also charged the health care giant with making misleading and deceptive statements to prescribers about Risperdal safety, especially such side effects as weight gain and developing diabetes; paying docs to participate in “sham consulting programs” that were “thinly disguised” marketing programs touting unapproved uses; and targeting docs who rarely, if ever, prescribed Risperdal for FDA-approved uses which are schizophrenia and bipolar mood disorder (read the lawsuit here).
The lawsuit comes as J&J holds talks to to resolve a raft of litigation and investigations related to Risperdal marketing. Four months ago, J&J set aside an unspecified amount of money to be used to settle some of the litigation. The Office of the Inspector General of the United States Office of Personnel Management, the US Department of Justice, the US Attorney in Philadelphia and Attorneys General of multiple states have been probing off-label Risperdal marketing for years (see this).
Although reports have suggested J&J may wind up settling much of the litigation for $1 billion or so, the tab may be mounting. In June, a South Carolina judge that J&J must pay $327 million for deceptive Risperdal marketing, and last fall, a Louisiana jury ordered J&J to pay $257.7 million in damages for making misleading safety claims (read here), although $73 million in legal fees were later added. In explaining his decision, the South Carolina judge labeled J&J actions “detestable” (look here).
J&J has scored a couple of victories. A lawsuit brought by Pennsylvania officials, who charged J&J hid the risk of diabetes and misled state regulators into paying millions more than they should have for the medicine, was dismissed (see here). And two years ago, a West Virginia judge awarded $3.95 million, after finding J&J misled doctors about risks and benefits, although the state dropped its claim after J&J won an appeal. Nonetheless, the average loss has so far cost about $150 million (four state lawsuits) or roughly $300 million (when considering two actual defeats).
As we have noted previously, J&J will appeal the losses in Louisiana and South Carolina, and could possibly pay much less than the penalties awarded. By suggesting a global deal might total $1 billion or so, the health care giant may try to get the amounts reduced on a proportionate basis, and use the same argument in talks with any state that does not join a settlement. But if more states file lawsuits, the costs could rise. Perhaps the timing of the Massachusetts lawsuit is not a coincidence.
One looming case is scheduled to go to trial this November in Texas. And J&J potentially faces a much bigger liability in that Texas has a much larger population than Louisiana and South Carolina and, therefore, would encounter a heftier payout. This case, by the way, also involves statutory and common law fraud issues that were not raised in the other states. The focus is on the so-called TMAP program that was allegedly designed to boost Risperdal prescriptions by unduly influencing University of Texas professors and state officials to endorse the effort and promote it nationally (read here).

29 octubre, 2008

Enfermedades a la carta

Fuente: El Pais. 

El raloxifeno (Evista, de Lilly) reduce un 75% el riesgo de fractura en las mujeres posmenopáusicas. El ropirinol (Requip, de Glaxo) alivia el síndrome de las piernas inquietas, que afecta al 20% de la población, y el metilfenidato (Ritalina, de Novartis) mitiga el de hiperactividad, padecido por el 8% de los niños. Prolifera la disfunción sexual femenina, crece el trastorno bipolar, arrecia la osteopenia.

    • La vacuna del papiloma ha sido la última envuelta en polémica

    El uso de estadísticas sesgadas desvirtúa los estudios

    El coste de los tratamientos puede ser desorbitado para lo que curan

    La osteopenia o la disfunción sexual femenina están en el punto de mira

    Las personas sanas son el objetivo de las campañas de mercadotecnia

    Todo lo anterior es verdad. Pero no es toda la verdad, porque las estadísticas están anguladas: aunque sean técnicamente correctas, miran al problema desde una perspectiva artificiosa. Y son la clave del emergente debate sobre el "tráfico de enfermedades" (disease mongering).

    "Tráfico de enfermedades" es una expresión muy cargada, y lo es de forma intencionada. Ha sido promovida por el periodista australiano Ray Moynihan, que ahora trabaja en la Escuela de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Newcastle (Australia). Y quiere denunciar "la venta de enfermedades mediante la ampliación de las fronteras de lo patológico, a fin de abrir mercados para quienes venden y administran los tratamientos" (PLoS Medicine, mayo de 2008).

    Aunque la expresión disease mongering ha sido malversada por el movimiento antipsiquiátrico y la secta de la Cienciología, el debate es serio y ha llegado a la literatura técnica. Y también a los responsables de la salud pública. La Consejería madrileña de Sanidad, por ejemplo, exigió el año pasado a las firmas Lilly y Procter & Gamble que suavizaran la promoción de sus fármacos (Evista y Actonel) para prevenir las fracturas.

    "En Europa, las compañías farmacéuticas ya están comercializando sus medicamentos para prevenir las fracturas en mujeres con osteopenia [ligero déficit de masa ósea] y otras condiciones que, según sus cálculos, afectan a casi la mitad de las mujeres posmenopáusicas", afirma el médico Pablo Alonso, del departamento de Epidemiología Clínica y Salud Pública del hospital de Sant Pau.

    Alonso es el autor principal de un estudio sobre el disease mongering y la osteopenia publicado este año por el British Medical Journal. Su conclusión es que "se han exagerado los riesgos de la osteopenia, y se han subvalorado los efectos secundarios de los fármacos". Se refiere a cuatro principios activos: raloxifeno, alendronato, risedronato y ranelato de estroncio.

    Estos fármacos han probado su eficacia para prevenir las fracturas en las mujeres con osteoporosis. La cuestión es si hay que extenderlos a la mucho más común osteopenia. La industria se apoya para ello en cuatro trabajos científicos publicados en los últimos años, como el que abría este artículo: "El raloxifeno reduce un 75% las fracturas por osteopenia". Parece un argumento contundente. Pero la estadística está sesgada. El matemático John Allen Paulos explica este tipo de sesgo en su libro Un matemático lee el periódico: hay una planta química contaminante en las cercanías, y un estudio concluye que el riesgo de un raro tipo de cáncer se ha duplicado en el barrio. Naturalmente, todo el mundo se larga de allí.

    Pero no deberían, porque ese cáncer es tan infrecuente (digamos que afecta al 0,0003% de la población general) que la duplicación de su riesgo (hasta el 0,0006%) es despreciable. En el caso de las mujeres con osteopenia, su riesgo de fractura es tan bajo que reducirlo un 75% es poco relevante: habría que medicar a 270 mujeres durante tres años sólo para evitar una fractura, según calculan Alonso y sus colegas.

    Pero hay más. Los posibles efectos secundarios del ranelato -causa diarrea, y hay dudas sobre sus consecuencias cardiovasculares y neurológicas- no se mencionan en ningún momento. Tampoco los del raloxifeno, pese a que incrementa el riesgo de trombos venosos y ataques cardiacos. Ni las secuelas gastrointestinales del alendronato.

    Para acabar, el trabajo sobre el fármaco de Lilly lleva la firma de tres empleados de Lilly; el del fármaco de Merck no sólo fue financiado por Merck, sino que tres de sus autores reconocen conflictos de intereses; el del medicamento que distribuye en España Procter & Gamble incluye a dos expertos de Procter & Gamble; y el del fármaco del laboratorio Servier lleva la firma de tres consultores de Servier, que además financió el estudio.

    Hasta la misma definición de osteopenia está bajo el punto de mira de los expertos entráfico de enfermedades. El criterio se basa en la densidad mineral de los huesos. Si es mucho menor de lo normal (2,5 desviaciones estándar bajo la media), se diagnostica osteoporosis. Si no tanto (entre 1,0 y 2,5 desviaciones estándar bajo la media), se diagnostica osteopenia.

    En realidad, esos criterios fueron publicados en 1994 por un pequeño grupo de estudio asociado a la Organización Mundial de la Salud (OMS), y no pretenden ser una pauta de diagnóstico -sus propios autores los tildan de "algo arbitrarios"-, sino una mera ayuda para normalizar los estudios epidemiológicos. Alonso subraya además que el grupo de la OMS tenía financiación de los laboratorios Rorer, Sandoz y SmithKline Beecham.

    La indefinición de los criterios diagnósticos es un asunto común en el debate del tráfico de enfermedades. Los investigadores Lisa Schwartz y Steven Woloshin, de la Universidad de Darmouth, afirman que la incidencia del síndrome de las piernas inquietas "se ha exagerado para abrir mercados a nuevos medicamentos". Presentaron las evidencias en el primer congreso internacional dedicado al tráfico de enfermedades, celebrado hace dos años en Newcastle, Australia.

    En la misma reunión, la psiquiatra de la Universidad de Nueva York Leonor Tiefer documentó el papel de la industria farmacéutica en "la creación de una nueva patología llamada disfunción sexual femenina". Y otro psiquiatra, David Haley, de la Universidad de Cardiff, certificó "la creciente promoción del trastorno bipolar, y de los fármacos para tratarlo".

    La discusión se hace más delicada cuando afecta a algunos tipos de cáncer. Por ejemplo, el Gobierno español autorizó hace un año la comercialización de la vacuna contra el virus del papiloma humano para prevenir el cáncer de cuello de útero, y propuso a las comunidades autónomas su inclusión en el calendario de vacunaciones del Sistema Nacional de Salud (SNS). Alemania, Reino Unido, Bélgica, Francia y Dinamarca ya habían tomado medidas similares. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega explicó que el cáncer de cuello uterino es el segundo tumor más frecuente entre las mujeres, y que provoca 280.000 muertes anuales en el mundo. En España surgen cada año 2.100 nuevos casos.

    La mayoría de los especialistas avala esa decisión, pero no todos. El SNS "no ha tomado la decisión más racional posible", según un grupo de seis investigadores encabezado por Carlos Álvarez-Dardet, catedrático de salud pública en la Universidad de Alicante y director del Journal of Epidemiology and Community Health.

    Estos expertos estiman el coste mínimo de la medida en 125 millones de euros anuales (cada vacuna cuesta 465 euros). Y calculan que, "para cuando se empiecen a prevenir los primeros casos de cáncer, dentro de 30 años, el SNS se habrá gastado 4.000 millones. Prevenir una sola muerte habrá costado entonces ocho millones de euros". Cada año mueren por este cáncer en España 600 mujeres, una tasa de dos muertes por 100.000 mujeres en edad de riesgo.

    Con un fármaco de probada eficacia, los argumentos económicos pueden ser secundarios, pero éste no es el caso de la vacuna contra el papiloma, según estos especialistas en salud pública. El cáncer de útero suele tardar décadas en desarrollarse, y el más antiguo ensayo clínico de fase III empezó hace cuatro años. "La vacuna ha sido promocionada como una herramienta eficaz en la prevención del cáncer de cuello uterino", aseguran, "pero esa evidencia científica aún no existe".

    Este virus, sin embargo, causa una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. Suelen remitir antes de dos años, pero si persisten pueden evolucionar a un cáncer en 20 o 30 años. Hay más de 100 cepas del virus, pero las vacunas autorizadas (Gardasil, de MSD, y Cervarix, de GSK) previenen contra las que causan el 70% de los casos de cáncer de cérvix.

    Un equipo de investigadores dirigido por Teresa Ruiz Cantero, del departamento de salud pública de la Universidad de Alicante, ha estudiado las estrategias de comunicación de los laboratorios, centrándose en los medicamentos para la menopausia y la disfunción eréctil.

    También aquí, una estrategia común es "ampliar el rango de indicaciones", mediante "la extensión de la enfermedad desde cuadros graves a mínimos síntomas. Los fármacos ahora son consumidos por poblaciones sanas y fuera de las indicaciones iniciales".

    Según Ruiz Cantero, se han emitido mensajes del tipo "más de la mitad de los hombres mayores de 40 años tiene problemas de erección", que son "una manipulación clara, unos mensajes sesgados y simplistas que aumentan la percepción de que el problema es muy prevalente, prácticamente epidémico".

    Estos expertos recuerdan que el objetivo de la OMS es hacer un uso racional del medicamento, y que no se podrá cumplir si la industria eleva las prevalencias, o no incluye toda la información en la publicidad del fármaco. La OMS, por cierto, también habla de la "búsqueda de la verdad" en medicina.

    "Debería propiciarse un concierto de las universidades españolas para regular el uso de su nombre en campañas de marketing de las empresas farmacéuticas", dice Ruiz Cantero. "Y para imponer transparencia sobre la financiación de las investigaciones universitarias". También las asociaciones de pacientes deberían difundir qué empresas las financian.

    La web podría ayudar, pero está llena de información sobre fármacos difundida por sus propios fabricantes. Ruiz Cantero cree que el Ministerio de Sanidad tiene que liderar la información en Internet. "Así las demás páginas web institucionales tendrían que actualizar periódicamente su información". Las conclusiones del estudio han sido publicadas por el Instituto de la Mujer.

    El director de la Federación Internacional de Productores Farmacéuticos, Harvey Bale, defendió el año pasado, ante una reunión de consumidores de 100 países, la capacidad de la industria para promocionar sus medicamentos de forma ética. Pero sólo después de admitir ciertos "ejemplos de sobrepromoción mayúscula".

    La patronal farmacéutica británica ha editado un folleto para periodistas donde admite que el número de enfermedades está creciendo, pero argumenta que las empresas del sector no son las responsables de definirlas. Por su lado, Glaxo niega que la promoción de su fármaco para el síndrome de las piernas inquietas sea un caso de tráfico de enfermedades.

    "Parte del problema", afirma Moynihan, "es que la industria se gasta en promoción cerca del 25% de su cifra de ventas, casi el doble que en investigación". Las estrategias de mercadotecnia, según este experto, incluyen anuncios en televisión sobre "fármacos para el estilo de vida", campañas de concienciación pública sobre nuevas enfermedades y la "financiación de asociaciones de pacientes y médicos".

    Pfizer manipuló datos sobre el Neurontin

    A principios de los años noventa, los laboratorios Pfizer manipularon la publicación de los ensayos sobre su fármaco Neurontin, según ha revelado un sumario judicial en los tribunales de Boston, recogido ayer por The New York Times. El Neurontin (Gabapentina) es un medicamento contra la epilepsia, y el objetivo de la multinacional era extenderlo a otras indicaciones como el dolor neuropático derivado de la diabetes. Ello ayudó al Neurontin a superar los 2.000 millones de euros de ventas anuales.

    Los expertos que han revisado para el juez miles de documentos de la compañía, incluidos correos electrónicos de sus directivos, muestran que Pfizer retrasó a propósito la publicación de algunos estudios que le iban mal -los que no encontraron evidencia de que el Neurontin sirviera para el dolor neuropático- y manipuló otros para mostrar los datos desde un ángulo más deseable para los fines de la empresa.

    La demanda fue presentada por grupos de consumidores, compañías de seguros médicos y sindicatos de Boston. Piden que Pfizer les devuelva miles de millones de dólares por prescripciones de Neurontin, y acusan a la compañía de "tergiversar las ventajas del fármaco de manera fraudulenta".

    Pfizer niega la acusación y asegura que presentó los datos de una manera "objetiva, precisa, equilibrada y completa".

    Se trata de "una estrategia de publicación que pretende convencer a los médicos de la efectividad del Neurontin, y para tergiversar o suprimir los hallazgos negativos", según Kay Dickersin, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad Johns Hopkins. Un sesgo que se da en más de la mitad de los artículos sobre ensayos, según publicó en septiembrePLoS.

    En 2000, el investigador principal de uno de los estudios negativos, el británico John Reckless, amenazó a la compañía con publicarlo por su cuenta si no lo hacía ella. En septiembre de ese año, un directivo de la firma escribió en un correo: "El doctor Reckless tiene muchas ganas de publicar, pero ello tendrá varias ramificaciones. Creo que podemos limitar los inconvenientes de ese estudio retrasando la publicación tanto como sea posible". El trabajo no fue publicado hasta 2003, y para entonces los resultados aparecían combinados con otros dos estudios, y los tres juntos indicaban que el Neurontin sí era útil contra el dolor neuropático. En otro intercambio de mensajes electrónicos, un directivo demarketing de la compañía y un escritor profesional discuten cómo adornar unos resultados para su presentación en un congreso.


    11 octubre, 2008

    Placebo: marketing vs. epidemiologia

    Un comentario al respecto fue hecho por Obiwan, que reprodujimos el 1 de Septiembre. Otro muy interesante por Vicente Baos, ambos en castellano.

    A 10-cent pill doesn't kill pain as well as a $2.50 pill, even when they are identical placebos, according to a provocative study by Dan Ariely, a behavioral economist at Duke University.

    "Physicians want to think it's the medicine and not their enthusiasm about a particular drug that makes a drug more therapeutically effective, but now we really have to worry about the nuances of interaction between patients and physicians," said Ariely, whose findings appear as a letter in the March 5 edition of the Journal of the American Medical Association.

    Ariely and a team of collaborators at the Massachusetts Institute of Technology used a standard protocol for administering light electric shock to participants’ wrists to measure their subjective rating of pain. The 82 study subjects were tested before getting the placebo and after. Half the participants were given a brochure describing the pill as a newly-approved pain-killer which cost $2.50 per dose and half were given a brochure describing it as marked down to 10 cents, without saying why.

    In the full-price group, 85 percent of subjects experienced a reduction in pain after taking the placebo. In the low-price group, 61 percent said the pain was less.

    The finding, from a relatively small and simplified experiment, points to a host of larger questions, Ariely said.

    The results fit with existing data about how people perceive quality and how they anticipate therapeutic effects, he said. But what's interesting is the combination of the price-sensitive consumer expectation with the well-known placebo effect of being told a pill works. "The placebo effect is one of the most fascinating, least harnessed forces in the universe," Ariely said.

    Ariely wonders if prescription medications should offer cues from packaging, rather than coming in indistinguishable brown bottles. "And how do we give people cheaper medication, or a generic, without them thinking it won't work"" he asks.

    At the very least, doctors should be able to use their enthusiasm for a medication as part of the therapy, Ariely said. "They have a huge potential to use these quality cues to be more effective."

    Placebo: marketing vs. epidemiologia

    Un comentario al respecto fue hecho por Obiwan, que reprodujimos el 1 de Septiembre. Otro muy interesante por Vicente Baos, ambos en castellano.

    A 10-cent pill doesn't kill pain as well as a $2.50 pill, even when they are identical placebos, according to a provocative study by Dan Ariely, a behavioral economist at Duke University.

    "Physicians want to think it's the medicine and not their enthusiasm about a particular drug that makes a drug more therapeutically effective, but now we really have to worry about the nuances of interaction between patients and physicians," said Ariely, whose findings appear as a letter in the March 5 edition of the Journal of the American Medical Association.

    Ariely and a team of collaborators at the Massachusetts Institute of Technology used a standard protocol for administering light electric shock to participants’ wrists to measure their subjective rating of pain. The 82 study subjects were tested before getting the placebo and after. Half the participants were given a brochure describing the pill as a newly-approved pain-killer which cost $2.50 per dose and half were given a brochure describing it as marked down to 10 cents, without saying why.

    In the full-price group, 85 percent of subjects experienced a reduction in pain after taking the placebo. In the low-price group, 61 percent said the pain was less.

    The finding, from a relatively small and simplified experiment, points to a host of larger questions, Ariely said.

    The results fit with existing data about how people perceive quality and how they anticipate therapeutic effects, he said. But what's interesting is the combination of the price-sensitive consumer expectation with the well-known placebo effect of being told a pill works. "The placebo effect is one of the most fascinating, least harnessed forces in the universe," Ariely said.

    Ariely wonders if prescription medications should offer cues from packaging, rather than coming in indistinguishable brown bottles. "And how do we give people cheaper medication, or a generic, without them thinking it won't work"" he asks.

    At the very least, doctors should be able to use their enthusiasm for a medication as part of the therapy, Ariely said. "They have a huge potential to use these quality cues to be more effective."

    Placebo: marketing vs. epidemiologia

    Un comentario al respecto fue hecho por Obiwan, que reprodujimos el 1 de Septiembre. Otro muy interesante por Vicente Baos, ambos en castellano.

    A 10-cent pill doesn't kill pain as well as a $2.50 pill, even when they are identical placebos, according to a provocative study by Dan Ariely, a behavioral economist at Duke University.

    "Physicians want to think it's the medicine and not their enthusiasm about a particular drug that makes a drug more therapeutically effective, but now we really have to worry about the nuances of interaction between patients and physicians," said Ariely, whose findings appear as a letter in the March 5 edition of the Journal of the American Medical Association.

    Ariely and a team of collaborators at the Massachusetts Institute of Technology used a standard protocol for administering light electric shock to participants’ wrists to measure their subjective rating of pain. The 82 study subjects were tested before getting the placebo and after. Half the participants were given a brochure describing the pill as a newly-approved pain-killer which cost $2.50 per dose and half were given a brochure describing it as marked down to 10 cents, without saying why.

    In the full-price group, 85 percent of subjects experienced a reduction in pain after taking the placebo. In the low-price group, 61 percent said the pain was less.

    The finding, from a relatively small and simplified experiment, points to a host of larger questions, Ariely said.

    The results fit with existing data about how people perceive quality and how they anticipate therapeutic effects, he said. But what's interesting is the combination of the price-sensitive consumer expectation with the well-known placebo effect of being told a pill works. "The placebo effect is one of the most fascinating, least harnessed forces in the universe," Ariely said.

    Ariely wonders if prescription medications should offer cues from packaging, rather than coming in indistinguishable brown bottles. "And how do we give people cheaper medication, or a generic, without them thinking it won't work"" he asks.

    At the very least, doctors should be able to use their enthusiasm for a medication as part of the therapy, Ariely said. "They have a huge potential to use these quality cues to be more effective."

    03 octubre, 2008

    Marketing o Epidemiologia: la experiencia del Rofecoxib

    Un envio de Martin Cañas a la lista de Atencion Primaria, gracias Martin y como siempre, eso de cosas que publican en revistas que comienzan con Annals me sigue dando impresion ;-)

    Estimadas y estimados
    se publicó en el Annals  un estudio que analiza, una vez mas, los datos que emergen publicamente con  motivo de los jucios con Vioxx
    Este trabajo describe un análisis de los datos publicados por Merck como parte de los procedimientos judiciales, y que muestran que el Estudio ADVANTAGE, de rofecoxib contra naproxeno fue diseñado, analizado y difundido por la división de marketing de la empresa  para promover el uso del fármaco. 
    Desde hace tiempo se ha sospechado que algunos los ensayos clínicos de medicamentos, aparentemene científicos,  están diseñados como herramientas de marketing, con pocas finalidades que vayan mas alla de la de  familiarizar a los prescriptores con un nuevo fáramaco comercializado  o que pronto saldra a la venta. Estos estudios se denominan «ensayos de siembra» y, a pesar de las sospechas existen limitadas pruebas definitivas de su existencia.  Los autores de este análisis utilizaron doceumnetos  confidenciales  internos de la compañía, que salieron a  luz  como parte de los procedimientos judiciales para evaluar los antecedentes del estudio ADVANTAGE .  Examinaron todos los documentos proporcionados para determinar su relevancia para el estudio y determinar el contexto  y temas relacionados con el marketing. 
    Finalmente, para poner su trabajo en contexto, se llevó a cabo una búsqueda sistemática de la literatura para verificar si existían trabajos relevantes publicados anteriormente. 
    En el documento de búsqueda, fueron identificados alrededor de 2000  trabajos potencialmente aplicables, y de estos, alrededor de 100 considerados relevantes: estos fueron en su mayoría correspondencia interna e informes, notas y presentaciones de marketing.  La búsqueda sistemática de la literatura produjo  466 artículos posiblemente relevantes, de los cuales 5 fueron realmente relevantes; y otro  documento fue identificado mediante las bibliografías de estos artículos.

    El análisis de los documentos que la empresa mostró que el estudio ADVANTAGE  fue concebido por la la división  de marketing de la empresa antes del lanzamiento del fármaco, y que fue diseñado y analizado por ellos. El propósito subyacente del ensayo fue ocultado a los investigadores, a las juntas de revisoras institucionales, y a los participantes. Estuvo dirigido a médicos de atención primaria, y la división de marketng realizó el seguimiento de  las tasas de prescripción de rofecoxib realizadas por los investigadores del estudio. Comentarios del jefe de la división de Investigación de Merck, sugieren que la división de investigación consideró que este tipo de estudios era intelectualmente redundante y un despilfarro, y anteriormente habían discutido su realización. Los seis documentos identificados por la búsqueda en la literatura examinaron el concepto de ensayos de siembra  y levantaron  sospechas acerca de su realización. Sin embargo, ninguno incluyó pruebas documentales de su existencia. 

    Los autores del trabajo concluyen que el estudio ADVANTAGE fue un ensayo de siembra, diseñado específicamente para permitir que los principales prescriptores potenciales, adquirieran una experiencia positiva con rofecoxib. Ellos sugieren que las características de estos ensayos, principalmente el ocultamiento de sus verdaderos objetivos a  pacientes,  investigadores, o jcomites de revisión institucionales, no se dirigen para el mejor interés de los pacientes, la profesión, o la sociedad.

    el trabajo 
    Kevin P. Hill, Joseph S. Ross, David S. Egilman, AND Harlan M. Krumholz The ADVANTAGE Seeding Trial: A Review of Internal Documents. Annals 2008 149: 251-258
    disponible en:
    http://www.annals.org/cgi/reprint/149/4/251.pdf
    y el editorial acompañante  en 
    Harold C. Sox AND Drummond Rennie. Seeding Trials: Just Say "No". Annals 2008 149: 279-280.
    http://www.annals.org/cgi/reprint/149/4/279.pdf

    Marketing o Epidemiologia: la experiencia del Rofecoxib

    Un envio de Martin Cañas a la lista de Atencion Primaria, gracias Martin y como siempre, eso de cosas que publican en revistas que comienzan con Annals me sigue dando impresion ;-)

    Estimadas y estimados
    se publicó en el Annals  un estudio que analiza, una vez mas, los datos que emergen publicamente con  motivo de los jucios con Vioxx
    Este trabajo describe un análisis de los datos publicados por Merck como parte de los procedimientos judiciales, y que muestran que el Estudio ADVANTAGE, de rofecoxib contra naproxeno fue diseñado, analizado y difundido por la división de marketing de la empresa  para promover el uso del fármaco. 
    Desde hace tiempo se ha sospechado que algunos los ensayos clínicos de medicamentos, aparentemene científicos,  están diseñados como herramientas de marketing, con pocas finalidades que vayan mas alla de la de  familiarizar a los prescriptores con un nuevo fáramaco comercializado  o que pronto saldra a la venta. Estos estudios se denominan «ensayos de siembra» y, a pesar de las sospechas existen limitadas pruebas definitivas de su existencia.  Los autores de este análisis utilizaron doceumnetos  confidenciales  internos de la compañía, que salieron a  luz  como parte de los procedimientos judiciales para evaluar los antecedentes del estudio ADVANTAGE .  Examinaron todos los documentos proporcionados para determinar su relevancia para el estudio y determinar el contexto  y temas relacionados con el marketing. 
    Finalmente, para poner su trabajo en contexto, se llevó a cabo una búsqueda sistemática de la literatura para verificar si existían trabajos relevantes publicados anteriormente. 
    En el documento de búsqueda, fueron identificados alrededor de 2000  trabajos potencialmente aplicables, y de estos, alrededor de 100 considerados relevantes: estos fueron en su mayoría correspondencia interna e informes, notas y presentaciones de marketing.  La búsqueda sistemática de la literatura produjo  466 artículos posiblemente relevantes, de los cuales 5 fueron realmente relevantes; y otro  documento fue identificado mediante las bibliografías de estos artículos.

    El análisis de los documentos que la empresa mostró que el estudio ADVANTAGE  fue concebido por la la división  de marketing de la empresa antes del lanzamiento del fármaco, y que fue diseñado y analizado por ellos. El propósito subyacente del ensayo fue ocultado a los investigadores, a las juntas de revisoras institucionales, y a los participantes. Estuvo dirigido a médicos de atención primaria, y la división de marketng realizó el seguimiento de  las tasas de prescripción de rofecoxib realizadas por los investigadores del estudio. Comentarios del jefe de la división de Investigación de Merck, sugieren que la división de investigación consideró que este tipo de estudios era intelectualmente redundante y un despilfarro, y anteriormente habían discutido su realización. Los seis documentos identificados por la búsqueda en la literatura examinaron el concepto de ensayos de siembra  y levantaron  sospechas acerca de su realización. Sin embargo, ninguno incluyó pruebas documentales de su existencia. 

    Los autores del trabajo concluyen que el estudio ADVANTAGE fue un ensayo de siembra, diseñado específicamente para permitir que los principales prescriptores potenciales, adquirieran una experiencia positiva con rofecoxib. Ellos sugieren que las características de estos ensayos, principalmente el ocultamiento de sus verdaderos objetivos a  pacientes,  investigadores, o jcomites de revisión institucionales, no se dirigen para el mejor interés de los pacientes, la profesión, o la sociedad.

    el trabajo 
    Kevin P. Hill, Joseph S. Ross, David S. Egilman, AND Harlan M. Krumholz The ADVANTAGE Seeding Trial: A Review of Internal Documents. Annals 2008 149: 251-258
    disponible en:
    http://www.annals.org/cgi/reprint/149/4/251.pdf
    y el editorial acompañante  en 
    Harold C. Sox AND Drummond Rennie. Seeding Trials: Just Say "No". Annals 2008 149: 279-280.
    http://www.annals.org/cgi/reprint/149/4/279.pdf

    Marketing o Epidemiologia: la experiencia del Rofecoxib

    Un envio de Martin Cañas a la lista de Atencion Primaria, gracias Martin y como siempre, eso de cosas que publican en revistas que comienzan con Annals me sigue dando impresion ;-)

    Estimadas y estimados
    se publicó en el Annals  un estudio que analiza, una vez mas, los datos que emergen publicamente con  motivo de los jucios con Vioxx
    Este trabajo describe un análisis de los datos publicados por Merck como parte de los procedimientos judiciales, y que muestran que el Estudio ADVANTAGE, de rofecoxib contra naproxeno fue diseñado, analizado y difundido por la división de marketing de la empresa  para promover el uso del fármaco. 
    Desde hace tiempo se ha sospechado que algunos los ensayos clínicos de medicamentos, aparentemene científicos,  están diseñados como herramientas de marketing, con pocas finalidades que vayan mas alla de la de  familiarizar a los prescriptores con un nuevo fáramaco comercializado  o que pronto saldra a la venta. Estos estudios se denominan «ensayos de siembra» y, a pesar de las sospechas existen limitadas pruebas definitivas de su existencia.  Los autores de este análisis utilizaron doceumnetos  confidenciales  internos de la compañía, que salieron a  luz  como parte de los procedimientos judiciales para evaluar los antecedentes del estudio ADVANTAGE .  Examinaron todos los documentos proporcionados para determinar su relevancia para el estudio y determinar el contexto  y temas relacionados con el marketing. 
    Finalmente, para poner su trabajo en contexto, se llevó a cabo una búsqueda sistemática de la literatura para verificar si existían trabajos relevantes publicados anteriormente. 
    En el documento de búsqueda, fueron identificados alrededor de 2000  trabajos potencialmente aplicables, y de estos, alrededor de 100 considerados relevantes: estos fueron en su mayoría correspondencia interna e informes, notas y presentaciones de marketing.  La búsqueda sistemática de la literatura produjo  466 artículos posiblemente relevantes, de los cuales 5 fueron realmente relevantes; y otro  documento fue identificado mediante las bibliografías de estos artículos.

    El análisis de los documentos que la empresa mostró que el estudio ADVANTAGE  fue concebido por la la división  de marketing de la empresa antes del lanzamiento del fármaco, y que fue diseñado y analizado por ellos. El propósito subyacente del ensayo fue ocultado a los investigadores, a las juntas de revisoras institucionales, y a los participantes. Estuvo dirigido a médicos de atención primaria, y la división de marketng realizó el seguimiento de  las tasas de prescripción de rofecoxib realizadas por los investigadores del estudio. Comentarios del jefe de la división de Investigación de Merck, sugieren que la división de investigación consideró que este tipo de estudios era intelectualmente redundante y un despilfarro, y anteriormente habían discutido su realización. Los seis documentos identificados por la búsqueda en la literatura examinaron el concepto de ensayos de siembra  y levantaron  sospechas acerca de su realización. Sin embargo, ninguno incluyó pruebas documentales de su existencia. 

    Los autores del trabajo concluyen que el estudio ADVANTAGE fue un ensayo de siembra, diseñado específicamente para permitir que los principales prescriptores potenciales, adquirieran una experiencia positiva con rofecoxib. Ellos sugieren que las características de estos ensayos, principalmente el ocultamiento de sus verdaderos objetivos a  pacientes,  investigadores, o jcomites de revisión institucionales, no se dirigen para el mejor interés de los pacientes, la profesión, o la sociedad.

    el trabajo 
    Kevin P. Hill, Joseph S. Ross, David S. Egilman, AND Harlan M. Krumholz The ADVANTAGE Seeding Trial: A Review of Internal Documents. Annals 2008 149: 251-258
    disponible en:
    http://www.annals.org/cgi/reprint/149/4/251.pdf
    y el editorial acompañante  en 
    Harold C. Sox AND Drummond Rennie. Seeding Trials: Just Say "No". Annals 2008 149: 279-280.
    http://www.annals.org/cgi/reprint/149/4/279.pdf