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26 mayo, 2013

Tratamiento farmacologico de la migraña en niños y adolescentes

Fuente: Evidencias en Pediatria

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AVC | Artículos Valorados Críticamente
El-Chammas K, Keyes J, Thompson N, Vijayakumar J, Becher D, Jackson JL. Pharmacologic Treatment of Pediatric Headaches: A Meta-analysis. JAMA Pediatr. 2013 Mar 1;167:250-8. D.O.I.: 10.1001/jamapediatrics.2013.508.

Revisores: Cuello García CA1, Pérez Gaxiola G2

1ITESM. Monterrey. Nuevo León (México).
2Hospital Pediátrico de Sinaloa. Culiacán. Sinaloa (México).
Correspondencia: Carlos Alberto Cuello García. Correo electrónico: carlos.cuello@gmail.com
Palabras clave: Migraña; Cefalea
Keywords: Migraine Disorders; Headache
Fecha de recepción: 19/04/2013   Fecha de aceptación: 02/05/2013   Fecha de publicación: 16/05/2013   

Resumen Estructurado


Objetivo: comparar la eficacia de diversos tratamientos farmacológicos en la prevención de cefalea en niños y adolescentes.
Diseño: revisión sistemática (RS) con metaanálisis (MA).
Fuente de datos: se realizaron búsquedas en PubMed, EMBASE y CENTRAL hasta agosto de 2012. Se buscó en referencias bibliográficas. No hubo restricción del idioma. No se contactó con otros autores. La búsqueda incluyó medicamentos alfa-bloqueantes, bloqueadores del receptor de la angiotensina, anticonvulsivos, beta-bloqueantes, bloqueadores de los canales del calcio, inhibidores de la recaptación de la serotonina, agonistas de la serotonina y antidepresivos tricíclicos.
Selección de estudios: se limitó la búsqueda a ensayos clínicos aleatorios que evaluaron la eficacia de los medicamentos, comparados con placebo o con otro medicamento, para reducir la frecuencia o gravedad de cefaleas en menores de 18 años. Se incluyeron estudios con pacientes con migraña, cefalea tensional y cefalea crónica diaria.
Extracción de datos: la eligibilidad, la calidad y los datos de los estudios fueron evaluados de manera independiente por al menos dos autores, y las discrepancias se resolvieron por consenso. La calidad de los estudios se evaluó mediante la herramienta de valoración de sesgos de Cochrane y la escala de Jadad. El desenlace primario a evaluar fue la diferencia en la media de frecuencia de la cefalea con su intervalo de confianza del 95% (IC 95%), definida como número de eventos al mes, a las 12 semanas de seguimiento. Se realizó metaanálisis usando el modelo de efectos aleatorios para medicamentos individuales y también para grupos de medicamentos que tienen un mecanismo de acción similar. Se evaluó el efecto placebo mediante metarregresión. La heterogeneidad se evaluó con la I2. Se buscó sesgo de publicación con los métodos de Peters y de Egger.
Resultados principales: se incluyeron 21 ensayos clínicos (13 comparando con placebo, y 10 comparando entre medicamentos). Veinte de los ensayos incluyeron pacientes con migraña. Solo dos medicamentos alcanzaron significancia estadística: el topiramato (tres ensayos) redujo el número de episodios mensuales en -0,71 (IC 95%: -1,19 a -0,24), y la trazodona (un ensayo) los redujo por -0,60 ( IC 95%: -1,09 a -0,11). No se encontró sesgo de publicación. Los medicamentos con mayor número de efectos secundarios fueron el topiramato y el valproato.
Conclusión: el topiramato y la trazodona podrían disminuir los episodios mensuales de cefalea en pacientes menores de 18 años.
Conflicto de intereses: no existe.
Fuente de financiación: no se menciona.

Comentario Crítico


Justificación: la cefalea tensional y la migraña son entidades clínicas de frecuente presentación en niños y adolescentes. La prevalencia fluctúa alrededor del 15% para la cefalea tensional y del 4% para la migraña1, para la cual existen variados tratamientos farmacológicos, tanto para el tratamiento en la fase aguda (abortivos) como para prevenir la misma (profilácticos), cuya cantidad justifica una revisión sistemática de la evidencia. Dentro de los medicamentos profilácticos se encuentran los antiepilépticos, antidepresivos, antihistamínicos, bloqueadores del canal del calcio, antihipertensivos y antinflamatorios no esteroides (AINE). La presente revisión sistemática se enfoca a las terapias profilácticas.
Validez o rigor científico: se trata de una revisión sistemática con metaanálisis de ensayos clínicos aleatorios (ECA). Se incluyeron tanto los estudios que comparaban las terapias con placebo, como aquellos que comparaban terapias entre sí. La metodología de la presente revisión es adecuada, la población del estudio se define claramente, así como el factor de estudio (cefaleas en menores de 18 años), con una búsqueda exhaustiva, sensible y sin limitaciones. Tanto el cribado como la extracción de datos, la evaluación del sesgo de los estudios individuales, la evaluación de heterogeneidad, la búsqueda por sesgo de publicación y la estimación puntual mediante MA se pueden considerar adecuados. Es de notar que hubo 21 ECA que incluían a niños, adolescentes y adultos en el mismo estudio y que los autores no incluyeron en la revisión sistemática/metaanálisis porque no se podía separar por grupos de edad con los datos obtenidos. La heterogeneidad entre los estudios se detectó en el subgrupo de flunarizina (I2 = 85%), y propranolol (I2 = 84%) frente a placebo.
Importancia clínica: los únicos dos medicamentos que, al compararse con placebo, presentaron diferencias significativas matemáticas fueron el topiramato, con 0,7 episodios menos al mes  (IC 95%: 1,19 a 0,24) y la trazodona, con 0,6 episodios menos al mes (IC 95%: 1,09 a 0,11). Esta diferencia, sin embargo, es mínima, pues en los pacientes en estudio, el promedio de episodios de cefalea iba desde 3,8 hasta 13,5 al mes (media de 7,1), es decir, estas terapias disminuirán en promedio, de siete episodios/mes, a solo seis al mes. Por otra parte, si tenemos en cuenta el desenlace dicotómico de mejoría (o no mejoría) en al menos un 50% en el número de episodios, solo un estudio, con serias deficiencias metodológicas, que comparó propranolol frente a placebo pudo demostrar este efecto benéfico. Ni el topiramato ni la trazodona pudieron demostrar este resultado. Es de notar que el placebo tuvo un efecto significativo de reducir los episodios de 5,6/mes a 2,9/mes (p = 0,03); mejor que muchos medicamentos aquí estudiados. En una revisión sistemática de la Cochrane del año 20032,se encontró alguna evidencia a favor de flunarizina pero con baja calidad metodológica. Igualmente, en otra RS3 no incluida en este metaanálisis que comentamos, se encontró cierto efecto protector del topiramato, pero con efectos secundarios importantes, ambas revisiones fueron comentadas en una articulo anterior de nuestra revista4.
Aplicabilidad en la práctica clínica: la evidencia hallada en esta revisión sistemática presenta una calidad moderada a baja, principalmente por riesgo de sesgo, y moderada heterogeneidad para el desenlace de reducción de los episodios de cefalea. La recomendación clínica que se puede obtener sólo puede considerarse débil para prescribir topiramato o trazodona, siempre y cuando se tenga en mente y se comunique a los pacientes y padres que el efecto es mínimo y puede no ser satisfactorio, tanto para el clínico como para el paciente.
Conflicto de intereses de los autores del comentario: no existe.

Cómo citar este artículo

Cuello García CA, Pérez Gaxiola G. La evidencia para el tratamiento de la cefalea y la migraña en niños y adolescentes sigue siendo limitada. Evid Pediatr. 2013;9:26.

Bibliografía


  1. Arruda MA, Guidetti V, Galli F, Albuquerque RC, Bigal ME. Primary headaches in childhood: a population-based study. Cephalalgia. 2010;30:1056-64.
  2. Victor S, Ryan SW. Drugs for preventing migraine headaches in children. Cochrane Database Syst Rev. 2003;4:CD002761.
  3. Bakola E, Tzoufi M, Damigos D, Mavreas V. Anticonvulsant drugs for pediatric migraine prevention: An evidence-based review. Eur J Pain. 2009;13:893-901.
  4. García Lara NR, Frías García ME. Tratamiento preventivo para la migraña en niños: cuándo y cómo. Evid Pediatr. 2010;6:3.
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23 marzo, 2013

Cefalea

Drawing "THE CLUSTER HEADACHE" Subti...
Drawing "THE CLUSTER HEADACHE" Subtitle: "ANYONE WHO SUFFERS FROM CLUSTER HEADACHES CAN RELATE TO THIS DRAWING" (Photo credit: Wikipedia)
El término cefalea (del latín cephalaea, y éste del griego κεφαλαία, de κεφαλή, cabeza) hace referencia a los dolores y molestias localizadas en cualquier parte de la cabeza, en los diferentes tejidos de la cavidad craneana, en las estructuras que lo unen a la base del cráneo, los músculos y vasos sanguíneos que rodean el cuero cabelludo, cara y cuello. En el lenguaje coloquial cefalea es sinónimo de dolor de cabeza.1
La cefalea es un síntoma muy frecuente, se estima que en los países occidentales la presenta al menos una vez al año el 50% de la población, aunque solamente el 20% ha presentado cefalea intensa en alguna ocasión a lo largo de su vida. Los dolores de cabeza se pueden deber a un cambio drástico de temperatura si pasas de caliente a frío de inmediato.2
Si bien el dolor de cabeza es un trastorno generalmente benigno y transitorio que en la mayor parte de las ocasiones cede espontáneamente o con la ayuda de algún analgésico, puede estar también originada por una enfermedad grave que ponga en peligro la vida del paciente, como meningitis, tumor cerebral o hemorragia subaracnoidea. Por otra parte ciertas formas de cefalea como la migraña, aunque no tienen consecuencias graves, causan mucho sufrimiento a quien las padece y tienen importancia económica por el elevado número de pérdidas de jornadas de trabajo que ocasionan.3

Índice

Clasificación y etiología

La cefalea en realidad es un síntoma que puede estar originado por una interminable lista de causas. La Sociedad Internacional de Cefaleas (International Headache Society IHS) publica una clasificación actualizada periódicamente, en la cual se explican de forma detallada los distintos orígenes de está afección. La siguiente tabla sigue la última edición de la Clasificación Internacional de Cefaleas, simplificándola con carácter divulgativo para su mejor comprensión.4 5

Cefaleas primarias


La cefalea en racimos (The Cluster Headache) dibujo de JD Fletcher.
Suponen en torno al 78% de las cefaleas, tienden a no ser graves, aunque el dolor puede ser muy intenso:
1. Migraña. Es una cefalea muy frecuente, afecta entre el 12 y el 16% de la población mundial. Produce ataques de dolor intenso, que de forma característica afecta solo a la mitad derecha o izquierda de la cabeza, y se acompaña de náuseas, vómitos y sensación pulsátil.6
2. Cefalea tensional: Es la más frecuente. El dolor se presenta en toda la cabeza de manera regular. La sensación es que algo aprieta el perímetro de la cabeza. Suele producirse por contracturas musculares o estrés. Mejora mucho con la actividad física y la relajación. Es un dolor opresivo en banda que abarca todo el perímetro del cráneo. El tratamiento puede requerir medicación preventiva constante si los ataques son muy frecuentes, además del tratamiento del dolor agudo cuando este es muy intenso.6
3. Cefalea en racimos y otras cefalalgias trigémino-autonómicas. La cefalea en racimos es un tipo de dolor de cabeza extraordinariamente intenso, recibe otros muchos nombres, como Cluster Headache, cefalea histamínica y cefalea de Horton. Todas estas denominaciones son sinónimos y pueden emplearse indistintamente. En este apartado se incluye también la hemicránea paroxística que es muy poco frecuente.6
4. Otras cefaleas primarias. Se incluyen varios subtipos, entre ellos la cefalea asociada a la actividad sexual, la cefalea benigna por tos, la cefalea benigna por ejercicio y la cefalea hípnica.7

Cefaleas secundarias

Son aquellas que están provocadas por una enfermedad conocida. Pueden deberse a enfermedades muy diversas y se dividen en los siguientes grupos:4
5. Cefalea atribuida a traumatismo craneal, cervical o ambos. Son cefaleas por traumatismo craneoencefálico.
6. Cefalea atribuida a trastorno vascular craneal o cervical. Son cefaleas de causa vascular, es decir por alteraciones de los vasos sanguíneos, tanto arterias como venas. Están causadas por accidente cerebro vascular, o por arteritis de la temporal.
7. Cefalea atribuida a trastorno intracraneal no vascular. Por ejemplo: cefalea por aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo, cefalea por disminución de la presión del líquido cefalorraquídeo, o cefalea por neoplasia intracraneal.
8. Cefalea atribuida a una sustancia o a su supresión. Son cefalea por abuso de medicación, drogas o por síndrome de abstinencia.
9. Cefalea atribuida a infección. Causada por infección intracraneal, como la meningitis y la encefalitis; o por infecciones generales, como la gripe.
10. Cefalea atribuida a trastorno de la homeostasis: hipoxia, diálisis, hipertensión arterial, hipotiroidismo.
11. Cefalea o dolor facial atribuido a trastorno del cráneo, cuello, ojos, oídos, nariz, senos, dientes, boca u otras estructuras faciales o craneales. Se incluyen las cefalea causada por alteraciones del oído, como la otitis, de los senos paranasales entre ellas la sinusitis y del ojo, por ejemplo el glaucoma agudo.
12. Cefalea atribuida a trastorno psiquiátrico.

Neuralgias craneales y dolor facial central y primario y otras cefaleas

13. Neuralgias craneales y causas centrales de dolor facial. Incluye la cefalea por neuralgia del trigémino, por neuralgia del nervio glosofaríngeo y la cefalea por estímulos fríos o "cefalea del helado".
14. Otros tipos de cefalea, neuralgia craneal y dolor facial central o primario. Incluye todas aquellas cefaleas que no pueden encuadrarse en ninguno de los apartados anteriores.

Patogenia

Los mecanismos que producen las cefaleas son diferentes según el tipo de la misma:8
  • Espasmo o inflamación de los músculos de la cabeza y el cuello.
  • Distensión, tracción o dilatación de los vasos sanguíneos de la cabeza, incluyendo las arterias y venas tanto del interior del cráneo como externas al mismo.
  • Inflamación, compresión o tracción de los nervios sensitivos craneales.
  • Irritación de las meninges en la cefalea de la meningitis por ejemplo.
  • Hipertensión intracraneal. Es decir aumento de la presión del líquido cefalorraquídeo en el interior del cráneo.
Puede ser una manifestación de la enfermedad de Wernicke.

Diagnóstico

El diagnóstico médico se basa en tres pilares: Historia clínica, exploración del paciente y pruebas complementarias.

Historia clínica

Es importante conocer los siguientes datos, que nos ayudarán a reconocer el tipo de cefalea y su etiología:
  • Sexo, edad, hábitos, profesión, antecedentes personales y familiares. También la edad de inicio de la cefalea, su evolución y periodicidad.
  • Presencia o ausencia de pródromos, características del dolor, duración, frecuencia y localización.
  • Síntomas acompañantes, como náuseas, vómitos o fiebre.
  • Respuesta al tratamiento.

Exploración física general y neurológica

La exploración orienta al profesional sanitaria sobre el tipo de cefalea que presenta el paciente. Dependiendo de los síntomas acompañantes, el tipo de dolor, la edad y los antecedentes pueden ser necesarias diferentes tipos de exploraciones, se citan algunas de las que se emplean más habitualmente:

Exámenes complementarios

El médico puede recomendar la realización de diferentes pruebas complementarias en casos seleccionados, en muchas ocasiones los datos principales provienen del interrogatorio y de las características localización e intensidad del dolor. Es usual la solicitud de estudios analíticos, entre ellos el Hemograma, la VSG y la PCR.
También pueden solicitarse Radiografías de cráneo y columna cervical si se sospecha sinusitis o lesiones óseas y tomografía axial computerizada (TAC) o resonancia magnética nuclear (RMN) para estudiar con detalle el tejido cerebral y detectar estructuras anómalas como tumores cerebrales.

Signos clínicos de gravedad


Can't Concentrate: 14/365 fotografía de Sasha Wolff.
Los siguientes signos o síntomas pueden ser indicativos de procesos agudos o de mayor gravedad, por lo que obligan a un estudio más exhaustivo y específico:9
  1. Inicio brusco con dolor de gran intensidad, o bien durante el ejercicio, especialmente si la cefalea es de nueva aparición y muy intensa. Podría ser sugestivo de una hemorragia subaracnoidea.
  2. Curso progresivo, es decir aumento gradual en el transcurso de días o semanas. Puede indicar el crecimiento de una lesión ocupante de espacio, como un tumor cerebral.
  3. Inicio en la edad media de la vida, sobre todo si es de carácter progresivo.
  4. Cefalea acompañada por alteraciones del nivel de conciencia, signos meníngeos, convulsiones u otros signos neurológicos que hagan sospechar la existencia de un proceso grave.

Tratamiento

El tratamiento varía ampliamente según la causa y el tipo de cefalea. Las mejores opciones para tratar las cefaleas más comunes son los analgésicos como el paracetamol y los agentes antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como la aspirina, el ibuprofeno y el naproxeno. Sin embargo es preciso tener en cuenta que estos fármacos no están exentos de efectos secundarios que en ocasiones son graves. Además el abuso de los mismos puede en determinadas circunstancias agravar el problema. Pueden utilizarse en casos de dolor de cabeza leve o moderado que ocurra ocasionalmente. En caso de cefalea intensa, frecuente o con alguno de los síntomas de alarma, debe consultarse siempre con el médico y evitar la automedicación.10

Véase también

Referencias

Enlaces externos

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09 febrero, 2012

Prevalence and Risk Factors of Morning Headaches in the General Population.


Ohayon MM. Prevalence and Risk Factors of Morning Headaches in the General Population. Arch Intern Med 2004; 164: 97-102.  R   TC (s)   PDF (s)

Introducción

Se ha descrito la asociación de la cefalea matutina con trastornos del sueño, especialmente con el síndrome de apneas obstructivas. Sin embargo, existe poca bibliografía sobre la asociación de la cefalea matutina a trastornos mentales.

Objetivo

Describir la asociación de la cefalea matutina con cinco tipos de factores de riesgo: sociodemográficos, uso de fármacos psicoactivos, enfermedades orgánicas, trastornos del sueño y enfermedades mentales.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio transversal
Área del estudio: Causa
Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se entrevistó telefónicamente a 18.980 sujetos de 15 años de edad o más de cinco países europeos (Reino Unido, Alemania, Italia, Portugal y España). La muestra se elaboró de forma representativa a partir del censo electoral.
Los entrevistadores utilizaron el programa informático desarrollado por el autor Sleep-EVAL, específicamente diseñado para llevar a cabo estudios epidemiológicos. Este programa recoge información demográfica, sobre el sueño y el despertar, salud física y mental. Las entrevistas duraron (media ± DE) 20 ± 40 minutos.
Se consideró que los sujetos tenían cefalea matutina si respondían a la pregunta ¿tiene dolores de cabeza cuando se despierta por la mañana? con alguna de las siguientes opciones: siempre, frecuentemente o a veces. Se consideró que no la tenían si respondíanraramente o nunca.

Resultados

La tasa de participación global fue del 80,4%. El 7,6% de los individuos afirmaron tener cefaleas matutinas (1,3% siempre, 4,4% frecuentemente y 1,9% a veces). La tabla 1 recoge el análisis de la relación entre la presencia de cefalea matutina y diferentes factores de riesgo tras el análisis multivariante.
VariableOR (IC 95%)P
Edad (años)<251,24 (1,00-1,54)<0,05
25-341,00
35-441,09 (0,89-1,34)NS
45-541,25 (1,02-1,53)<0,05
55-641,23 (0,98-1,54)NS
≥650,86 (0,65-1,14)NS
GéneroVarón1,00
Mujer1,13 (1,01-1,27)<0,05
TrabajoTrabajador diurno1,00
Trabajador nocturno0,89 (0,68-1,16)NS
Desempleado1,33 (1,05-1,70)<0,05
Estudiante0,88 (0,67-1,15)NS
Jubilado1,06 (0,83-1,35)NS
Amo de casa1,32 (1,13-1,54)<0,01
IMC (kg/m2)<201,19 (0,98-1,43)NS
20-251,00
25-271,02 (0,86-1,21)NS
>270,98 (0,84-1,15)NS
Rechazó declarar el peso1,50 (1,14-1,96)<0,01
Enfermedad musculoesquelética1,57 (1,32-1,87)<0,01
Hipertensión1,30 (1,11-1,54)<0,005
Alcohol (vasos/día)01,00
1-20,77 (0,58-1,02)NS
3-50,87 (0,62-1,21)NS
≥61,83 (1,05-3,16)<0,05
Ansiolíticos1,75 (1,35-2,28)<0,001
PesadillasNunca1,00
<1 noche/mes1,39 (1,19-1,63)<0,001
1-3 noches/mes1,38 (1,04-1,83)<0,05
≥1 noche/semana1,76 (1,30-2,39)<0,001
Trastorno de insomnio (DSM-IV)2,14 (1,79-2,57)<0,001
Trastorno del ritmo circadiano (DSM-IV)1,97 (1,31-2,94)<0,001
Trastorno de la respiración relacionado con el sueño (DSM-IV)1,51 (1,11-2,06)<0,01
Trastorno del sueño no específico (DSM-IV)2,30 (1,94-2,72)<0,001
Ronquido importante1,42 (1,15-1,75)<0,001
Trastornos mentales (DSM-IV)No trastorno de ansiedad/depresión1,00
Ansiedad sólo1,98 (1,74-2,26)<0,001
Trastorno depresivo mayor2,70 (2,06-3,54)<0,001
Trastorno de ansiedad y depresión3,51 (2,66-4,64)<0,001
EstrésNo o escaso1,00
Medio1,19 (1,04-1,36)<0,01
Elevado1,31 (1,11-1,55)<0,001
La cefalea matutina fue más frecuente en las mujeres y en las personas de menos de 25 años o de 25-45, en desempleados y amos de casa. Las enfermedades crónicas también se asociaban con una mayor prevalencia de dolor de cabeza (hipertensión y trastornos musculoesqueléticos). Se encontró relación con el consumo de psicotropos y con el abuso de alcohol.
Los trastornos del sueño también se asociaron a un aumento del riesgo de presentar cefalea matutina. Tanto el insomnio, como la alteración del ritmo circadiano, el trastorno inespecífico del sueño como los ronquidos y el síndrome de apneas obstructivas del sueño se asociaron a cefalea matutina.
Los trastornos mentales (ansiedad y depresión) también se asociaron a un mayor riesgo de cefalea matutina.
La coexistencia de varios trastornos en un mismo sujeto fue frecuente (ver figura). En casi el 90% de los casos se encontró un trastorno orgánico, mental o del sueño.

Conclusiones

Las cefaleas matutinas son un problema frecuente. A pesar de que se habían relacionado de forma bastante específica con el síndrome de apneas obstructivas del sueño, se asocian a otros muchos trastornos, especialmente a los síndromes depresivos y ansiosos.

Conflictos de interés

Ningún conflicto declarado. Financiado por una beca del National Heart, Lung and Blood Institute.

Comentario

La principal limitación de este trabajo es que se trata de un estudio transversal y que, por lo tanto, no permite establecer relaciones causales. Por ejemplo, es imposible saber si la relación observada con la ansiedad y la depresión se debe a que estas son la causa de la cefalea o una consecuencia de la misma. En cualquier caso, ante una cefalea de este tipo, es importante investigar la presencia de estos trastornos.
Otra limitación del estudio es que se han estudiado muchas relaciones por lo que es posible que algunas de ellas se deban al azar. Sería conveniente confirmarlas mediante estudios similares.

Bibliografía

  1. Loh NK, Dinner DS, Foldvary N, Skobieranda WW. Do patients with obstructive sleep apnea wake up with headaches?. Arch Intern Med 1999; 159: 1765-1768.  R   TC (s)  PDF (s)

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

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