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26 abril, 2013

Relación entre forma física, obesidad y mortalidad total en personas de edad avanzada


 Relación entre forma física, obesidad y mortalidad total en personas de edad avanzada

Sui X, LaMonte MJ, Laditka JN, Hardin JW, Chase N, Hooker SP, Blair SN. Cardiorespiratory Fitness and Adiposity as Mortality Predictors in Older Adults. JAMA 2007; 298: 2507-2516.  R   TC (s)   PDF (s)

Introducción

La obesidad y el sedentarismo son dos problemas relacionados ampliamente extendidos en los países desarrollados y que se relacionan con una mayor mortalidad. Los estudios sobre la relación entre la adiposidad y la mortalidad han obtenido resultados diferentes en parte por las diferentes medidas de obesidad utilizadas.

Objetivo

Estudiar la relación entre la forma física cardiorrespiratoria, la adiposidad y la mortalidad en personas de edad avanzada.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio de cohortes
Área del estudio: Prevención
Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se incluyó en el estudio a 2.087 varones y 516 mujeres de ≥60 años de edad a los que se les practicó un examen preventivo periódico (laboral, a petición propia o derivados por su médico de familia) entre 1979 y 2001 en una clínica. Se excluyó a los que presentaban un IMC <18,5.
La visita comprendía un interrogatorio sobre sus antecedentes personales y familiares, una exploración clínica estándar que incluía altura, peso, PA, perímetro de la cintura y cálculo del porcentaje de la masa grasa, un análisis que incluía glucemia basal, colesterol total, colesterol HDL y triglicéridos y un ECG en reposo y una prueba de esfuerzo máxima en la que debían alcanzar el 85% de la frecuencia cardíaca máxima para la edad.
En función de los resultados de estas pruebas se clasificó a los participantes como:
  • IMC: peso normal (18,4-24,9); sobrepeso (25,0-29,9); obesidad grado I (30-34,9) y obesidad grado II (≥35).
  • Circunferencia de la cintura:normal (varones <102 cm; mujeres <88 cm) y obesidad abdominal (varones ≥102 cm; mujeres ≥88 cm).
  • Porcentaje de grasa corporal: normal (varones >25%; mujeres<30%), obesidad (varones ≥25%; mujeres ≥30%).
  • Masa no grasa. distribución en quintiles.
  • Forma física: en quintiles en base la distribución de la máxima duración del ejercicio por sexos.
El estado vital se obtuvo mediante la consulta del National Death Index. Se siguió a los participantes hasta la fecha de su muerte o hasta 2003.

Resultados

La edad media de los participantes era de 64 años y un 80% eran varones. Se dieron 450 muertes a lo largo de un seguimiento medio de 12 años (31.236 personas-año). Las personas que murieron era más probable que fuesen varones, tenían más edad y más factores de riesgo cardiovascular que las que sobrevivieron.
En el análisis crudo se encontró una relación lineal entre una mejor forma física y una menor mortalidad. En cuanto a la adiposidad, se encontró una relación entre el IMC y la mortalidad que adoptó una forma en J. Las personas que presentaban una obesidad abdominal también tuvieron una mayor mortalidad. Estas relaciones se mantuvieron en el análisis multivariante ajustado por edad, sexo, año del examen, tabaquismo, respuesta ECG anormal y enfermedades basales. (figura 1). No se encontró ninguna relación con el porcentaje de grasa corporal ni con la masa no grasa. La relación entre el grado de forma física y la mortalidad no cambió cuando se introdujeron en el modelo las medidas de adiposidad. En cambio, la relación entre la obesidad abdominal y la mortalidad desapareció cuando se ajustó por el grado de forma física. Cuando se llevó a cabo un análisis por subgrupos, los pacientes con peor forma física presentaron una mayor mortalidad tanto en los individuos en normopeso, como en los individuos con sobrepeso, en los que presentaban obesidad abdominal y en los que no y en los que presentaban un porcentaje elevado de masa grasa y en los que el porcentaje era normal. No se encontraron diferencias significativas en los pacientes con IMC>30, pero el número de individuos era relativamente bajo. Los resultados no variaron apenas cuando se excluyeron las muertes acontecidas los 2 primeros años de seguimiento.

Conclusiones

Los autores concluyen que la forma física es un predictor de la mortalidad en pacientes de edad avanzada independientemente de la adiposidad global o abdominal, por lo que se debe recomendar el ejercicio regular a todos los pacientes tanto si son obesos como si no.

Conflictos de interés

Varios de los autores han recibido honorarios de empresas relacionadas con el ejercicio físico y la obesidad. Financiado por los National Institutes of Health.

Comentario

Tanto el sedentarismo como la obesidad son dos factores ampliamente extendidos en los países desarrollados y que se han asociado con una mayor morbimortalidad. Sin embargo, el estudio de la relación entre estos factores de riesgo y la morbimortalidad es difícil, lo que explica en parte los resultados aparentemente contradictorios de algunos estudios. En concreto en algunos estudios se ha detectado que la obesidad no es un factor de riesgo de mayor mortalidad en los ancianos. Parte de estas contradicciones pueden deberse a las medidas de obesidad utilizadas.
Así en este y en otros estudios el IMC se comporta como un mal predictor del riesgo de muerte. Incluso los pacientes con sobrepeso presentan una mortalidad ligeramente menor que los pacientes con peso 'normal' (IMC 25-30). Sin embargo, si se tiene en cuenta la distribución de la grasa, se comprueba que la obesidad abdominal sí que se comporta como un buen predictor. Además, en este estudio otras medidas de adiposidad más difíciles de obtener en la consulta no mostraron ventajas sobre el perímetro de la cintura.
Otro resultado importante de este estudio es la relación detectada entre la forma física y la mortalidad total, que se detectó no sólo en la población global, sino en casi todos los subgrupos analizados, excepto en los pacientes obesos (según el IMC), aunque tal vez sería necesario llevar a cabo estudios con un número mayor de individuos obesos para acabar de confirmar este hecho.
Estos hallazgos son un estímulo suplementario a la necesidad de aconsejar un nivel suficiente de ejercicio (el principal determinante de la forma física) a los pacientes de edad avanzada.

Bibliografía

  1. Kraus WE, Douglas PS. Where Does Fitness Fit In?. N Engl J Med 2005; 353: 517-519.   TC (s)   PDF (s)
  2. Tice JA, Kanaya A, Hue T, Rubin S, Buist DSM, LaCroix A et al. Risk Factors for Mortality in Middle-aged Women. Arch Intern Med 2006; 166: 2469-2477.  R   TC (s)   PDF (s)  RC
  3. Lee IM. Dose-Response Relation Between Physical Activity and Fitness: Even a Little Is Good; More Is Better. JAMA 2007; 297: 2137-2139.   TC (s)   PDF (s)

26 junio, 2011

Eficacia y seguridad de los fármacos antiobesidad en niños y adolescentes


Traductores: Esparza Olcina MJ1

1Centro de Salud Barcelona. Móstoles. Madrid (España).
Correspondencia: María Jesús Esparza Olcina. Correo electrónico: mjesparza8@gmail.com
Fecha de publicación: 22/06/2011   

Procedencia del artículo

Los autores del documento original no se hacen responsables de los posibles errores que hayan podido cometerse
 en la traducción del mismo.

Autores de la revisión sistemática

Viner RM, Hsia Y, Tomsic T, Wong IC1.

Autores del resumen estructurado

Revisores del CRD. Fecha de la evaluación: 2011. Última actualización: 2011. URL del original en inglés disponible en:http://www.crd.york.ac.uk/CMS2Web/ShowRecord.asp?AccessionNumber=12010005342&UserID=0.

Artículo Traducido

Título: Eficacia y seguridad de los fármacos antiobesidad en niños y adolescentes: revisión sistemática y
 metaanálisis.
Resumen del CRD: esta revisión concluye que la sibutramina dio lugar a reducciones clínicamente 
significativas en el índice de masa corporal en niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad, y 
que fue bien tolerada. El orlistat redujo modestamente el índice de masa corporal con efectos secundarios
 gastrointestinales frecuentes. Esta revisión fue bien realizada en general y las conclusiones de los autores
 son fiables muy probablemente.
Objetivos de los autores: estimar la eficacia y la seguridad de los fármacos contra la obesidad para la
 reducción del índice de masa corporal en niños y adolescentes con sobrepeso y obesidad.
Búsqueda: se consultaron, sin restricción por idioma, Medline, Embase y el Cochrane Central Register of
 Controlled Trials (Central), se buscaron los estudios publicados desde enero de 1996 hasta julio de 2008
. Se buscó en el Registro de Ensayos Clínicos de la OMS y en el ClincalTrials.gov. También fueron revisadas
 las listas de referencias de los artículos obtenidos. Se excluyeron los artículos publicados solo en forma de
 abstract.
Selección de los estudios: se consideraron seleccionables para la revisión los ensayos clínicos aleatorizados
 (ECA) y controlados a doble ciego que compararan cualquiera de los tres fármacos contra la obesidad (orlistat,
 sibutramina y rimonabant*) con placebo. La duración de los estudios debía ser superior a seis meses.
 Los participantes tenían que ser niños y adolescentes (< 20 años) con sobrepeso u obesidad definidos de
 acuerdo a criterios reconocidos. Se excluyeron los participantes con causas de obesidad secundarias o con
 diabetes mellitus. El resultado principal de eficacia fue la reducción del índice de masa corporal. Los resultados
 secundarios incluyeron cambios en los niveles de triglicéridos, colesterol y glucosa. Los resultados sobre 
seguridad referidos en la revisión eran cambios en la tensión arterial sistólica y diastólica y en la frecuencia
 del pulso, así como en la frecuencia de efectos secundarios gastrointestinales.
La mayoría de los estudios incluidos evaluaban sibutramina; otros ensayos evaluaban orlistat. La dosificación
 de sibutramina variaba entre los estudios incluidos y oscilaba entre 10 y 15 mg al día. Todos los estudios incluidos
 de orlistat usaban una dosis de 120 mg tres veces al día. Todos los estudios incluidos tenían cointervenciones

 con una dieta hipocalórica y baja en grasa y recomendación de ejercicio. Algunos estudios también incluían modificaciones de conducta/estilo de vida como cointervención. La duración del tratamiento en los estudios incluidos oscilaba entre 3 y 15 meses. La edad de los participantes estaba entre 7 y 20 años. La media del índice de masa corporal inicial de los participantes variaba entre 30,1 y 41,7 kg/m2. Los participantes incluidos eran predominantemente blancos o hispanos.
Dos revisores valoraron independientemente los estudios para su inclusión. Los desacuerdos se resolvieron por consenso.
Evaluación de la validez: la calidad de los estudios se valoró según criterios de aleatorización, cegamiento de la asignación, descripción de los criterios de inclusión, cegamiento, análisis por intención de tratar, proporción de pérdidas y semejanza de cointervenciones entre los grupos de intervención y de control.
Los autores no refirieron cuántos revisores realizaron la evaluación de la validez.
Extracción de los datos: para resultados dicotómicos, se extrajeron los porcentajes de los eventos para poder calcular las diferencias de riesgo (DR) con sus intervalos de confianza del 95% (IC 95%). Para las variables continuas, se extrajeron las medias y las desviaciones estándar (DE) para poder calcular las diferencias de medias (DM) con sus IC 95%. Los datos de los resultados primarios se extrajeron en base a la población por intención de tratar. Los efectos adversos se extrajeron utilizando los datos de la mejor calidad aportados en cada ensayo (tanto por intención de tratar como con pacientes que completaban los estudios). Cuando era necesario, se calcularon las desviaciones estándar a partir de los errores estándar, IC 95%, valores de “t” o de la “p” que se referían a las diferencias de medias entre los grupos de tratamiento y de control.
Los autores no informaron sobre cuántos revisores realizaron la extracción de los datos.
Métodos de síntesis: los estudios se combinaron en metaanálisis utilizando un modelo de efectos aleatorios. Se calcularon las diferencias de medias ponderadas (DMP) y las diferencias de riesgo agrupadas, con sus IC 95%. La heterogeneidad estadística se calculó usando el test Q y el estadístico I2. Para la eficacia de la sibutramina se realizó un análisis de sensibilidad sobre la base de la duración del estudio (6 o 12 meses) y a la utilización de un programa de terapia de la conducta como cointervención. Los autores informaron que no era posible valorar el sesgo de publicación con un gráfico de embudo debido al bajo número de estudios incluidos.
Resultados de la revisión: se incluyeron seis ECA (n = 1259) en la revisión (cuatro de sibutramina y dos de orlistat). Todos los ensayos hicieron análisis por intención de tratar y aportaron los criterios de inclusión. Las cointervenciones eran similares entre los grupos de control y de intervención en todos los estudios. La proporción de pérdidas fue moderadamente alta, con un promedio del 19% para los ensayos con sibutramina y del 25% para los ensayos con orlistat. La mayoría de los ensayos no aportaba descripciones del proceso de aleatorización, cegamiento de la asignación o cegamiento de los evaluadores de los resultados.
Comparada con placebo, sibutramina junto con cointervención conductual se asoció con una reducción significativa del índice de masa corporal (DMP: –2,20 kg/m2, IC 95%: –2,83 a 1,57; cuatro ECA).
Comparado con placebo, el orlistat junto con cointervenciones conductuales se asoció con una reducción significativa del índice de masa corporal (DMP: –0,83 kg/m2, IC 95%: –1,19 a –0,47; dos ECA).
No se detectó heterogeneidad importante para estos resultados. Los análisis de sensibilidad no alteraron los resultados.
En cuanto a los efectos adversos, sibutramina se asoció con un aumento significativo de la presión arterial sistólica (DMP: 1,28 mmHg, IC 95%: 0,13 a 2,63; cuatro ECA), de la presión arterial diastólica (DMP: 1,73 mmHg, IC 95%: 1,01 a 2,46; cuatro ECA) y de la frecuencia del pulso (DMP 4,70 latidos por minuto, IC 95%: 1,65 a 7,76; cuatro ECA). Orlistat aumentó significativamente la frecuencia de varios efectos secundarios gastrointestinales, como flatulencia con diarrea e incontinencia fecal; se aportaron más detalles.
También aportaron los resultados secundarios de la eficacia.
Conclusiones de los autores: sibutramina produjo reducciones clínicamente significativas del índice de masa corporal en niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad y fue bien tolerada. Orlistat redujo moderadamente el índice de masa corporal con frecuentes efectos adversos gastrointestinales.

COMENTARIO CRD

Los criterios de inclusión en la revisión estaban claros. Se buscó en un número de bases de datos importante. Los autores excluyeron los estudios no publicados, lo cual aumentó potencialmente el riesgo de sesgo de publicación. No se aplicaron restricciones de idioma en la búsqueda, lo que minimizó el riesgo de sesgo de idioma. Se tomaron medidas para minimizar los errores y sesgos del revisor al tener a más de un revisor realizando independientemente la selección de los estudios; no quedó claro si el proceso de la evaluación de la validez y la extracción de los datos se realizaron por duplicado. Se utilizaron criterios importantes para evaluar la calidad de los estudios, y los trabajos incluidos eran generalmente de buena calidad. La heterogeneidad estadística fue evaluada y se utilizaron métodos adecuados para combinar los estudios.
Las conclusiones de los autores se correspondían con la evidencia presentada. Esta revisión fue, por lo general, bien realizada y las conclusiones de los autores son probablemente fiables.
Implicaciones de la revisión:
Práctica clínica: los autores no establecieron implicaciones para la práctica clínica.
Investigación: los autores afirman que se necesitan nuevos estudios para valorar la eficacia de sibutramina y del mantenimiento a largo plazo de la reducción del índice de masa corporal en varias poblaciones clínicas de gente joven con sobrepeso u obesidad.
Financiación: no se refiere.
Asignación de descriptores: asignación por el CRD.
Descriptores: Adolescent; Anti-Obesity Agents; Child; Dietary Supplements; Humans; Obesity; Weight Loss.
Número del registro de entrada: 12010005342.
Fecha de inclusión en la base de datos: 9 de febrero de 2011.
*N del T: rimonabant fue retirado de la comercialización en España en 2008.

Cómo citar este artículo

Esparza Olcina MJ. Eficacia y seguridad de los fármacos antiobesidad en niños y adolescentes: revisión sistemática y metaanálisis. Evid Pediatr. 2011;7:74. Traducción autorizada de: Centre of Reviews and Dissemination (CRD). University of York. Database of Abstracts of Review of Effects web site (DARE). Documento número: 12010005342 [en línea] [fecha de actualización: 2011; fecha de consulta: 12-4-2011]. Disponible en: http://www.crd.york.ac.uk/CMS2Web/ShowRecord.asp?AccessionNumber=12010005342&UserID=0.

Bibliografía

  1. Viner RM, Hsia Y, Tomsic T, Wong IC. Efficacy and safety of anti-obesity drugs in children and adolescents: systematic review and meta-analysis. Obesity Reviews. 2010;11:593-602.

Tipo de Documento

Este informe es un abstract estructurado producido por el CRD. El artículo original cumplió una serie de criterios de calidad exigidos. Desde septiembre de 1996 se procede enviando los abstracts a los autores del artículo original para ser comentados. Si se aporta alguna información adicional, esta se incorpora dentro del informe bajo el siguiente encabezamiento: (A:....).


19 febrero, 2009

Relación entre la obesidad, la obesidad abdominal y la mortalidad

Pischon T, Boeing H, Hoffmann K, Bergmann M, Schulze MB, Overvad K et al. General and Abdominal Adiposity and Risk of Death in Europe. N Engl J Med 2008; 359: 2105-2120. R TC PDF

Introducción

La mayor parte de los estudios sobre la relación entre la obesidad y la mortalidad han utilizado el IMC. Sin embargo, se ha demostrado que la obesidad abdominal es un mejor indicador del riesgo de numerosas enfermedades crónicas, pero existen pocos estudios que hayan analizado su relación con la mortalidad.

Objetivo

Estudiar la relación entre la obesidad y la obesidad abdominal y la mortalidad en Europa.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio de cohortes

Área del estudio: Pronóstico

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se invitó a participar en el estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition) a casi 520.000 personas de 25 a 70 años de edad reclutados en la población general en 10 países europeos. En la visita inicial se les tomaron medidas antropométricas (altura, peso, circunferencia de la cintura y de la cadera) y se les pasó un cuestionario sobre antecedentes médicos y estilos de vida, que incluía preguntas sobre la actividad física y el consumo de alcohol.

Se excluyó del análisis a las personas de las que se desconocía su estado vital al final del estudio, que presentaban alguna enfermedad crónica (cardiovascular o cáncer) y aquellas de las que no se disponía de la altura, el peso o la circunferencia de la cintura o de la cadera al inicio del mismo o estos datos tenían valores poco probables. El IMC se clasificó en los siguientes grupos: <18,5,>

El estado vital y la causa de muerte se obtuvo, según los países del Registro Civil o mediante seguimiento activo de los pacientes.

Resultados

Se incluyeron en el estudio 359.387 personas (fig. 1) a las que se siguió una media de 9,7 años. La edad media al inicio fue de 51 años y un 65% eran mujeres. Los participantes con un mayor IMC tenían una mayor edad media, un menor nivel educativo y era menos probable que fuesen fumadores. Se dio una correlación positiva con el consumo de alcohol en varones, pero fue negativa en las mujeres. La correlación con el IMC fue superior para la circunferencia de la cintura que para la RCC.

Figura 1. Flujo de los participantes.

Durante este tiempo murieron 14.723 individuos. Las causas de muerte se recogen en la figura 2.

Figura 2. Principales causas de muerte.

Se encontró una relación no lineal entre el IMC y el riesgo de muerte, tanto en el análisis crudo como en el ajustado, con excesos de mortalidad tanto para los IMC muy bajos como para los más altos (fig. 3). Los menores riesgos se dieron para el IMC de 25,3 en varones y de 24,3 en mujeres. Cuando no se ajustaban por el IMC, la relación de la mortalidad total con la circunferencia de la cintura y la RCC mostraba una distribución similar.

Figura 3. Riesgo relativo ajustado (RRA) de muerte en función del IMC (comparado con 23,5 a <25).

En el análisis ajustado incluyendo el IMC, tanto la circunferencia de la cintura como la RCC mostraron una relación lineal con la mortalidad total (fig. 4).

Figura 4. Riesgo relativo ajustado (RRA) de muerte en función de la circunferencia de la cintura y de la RCC.

Dentro de los diferentes subgrupos de IMC, los quintiles superiores de la circunferencia de la cintura y de la RCC se asociaron a una mayor mortalidad que los quintiles inferiores y su adición al IMC mejoró la capacidad predictiva de éste. La relación entre las medidas de adiposidad abdominal y la mortalidad fueron más intensas en las personas con IMC bajo que en las que tenían un IMC elevado.

Conclusiones

Los autores concluyen que tanto el IMC como las medidas de adiposidad central se asocian a un mayor riesgo de mortalidad, por lo que recomiendan la utilización de ambas en la predicción del riesgo de muerte.

Conflictos de interés

Ninguno declarado. Financiado por becas de numerosas instituciones públicas de varios países europeos.

Comentario

En los últimos años ha habido una polémica muy activa sobre cuál es la medida de adiposidad preferible para utilizar en la práctica clínica. El IMC es un índice de adiposidad muy sencillo que se ha venido utilizando durante décadas y que ha mostrado una buena correlación con el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la HTA, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer y con la mortalidad. Sin embargo, en los últimos años se había criticado algunos defectos de esta medida, como el hecho de que era incapaz de distinguir entre la masa magra y la masa grasa y la distribución de ésta. Éstos hechos lo hacía sensible a determinados sesgos como la posibilidad de causalidad inversa de modo que los pacientes con enfermedades crónicas o con situaciones que se asocian a un menor peso y a una mayor mortalidad (como el tabaquismo) podían afectar a su capacidad predictiva.

Todo ello, unido al hecho de que los índices de adiposidad central también mostraban una capacidad predictiva importante, parecía que inclinaban la balanza a favor de estas últimas medidas, en especial la circunferencia de la cintura por su sencillez. Sin embargo, los resultados de este estudio, muy valiosos por el elevado número de personas incluidas y el seguimiento de casi 10 años, apuntan en el sentido de que se deben valorar tanto el IMC como el perímetro abdominal. Tal vez la mayor utilidad de éste sería en personas sin sobrepeso, en fumadores y en personas de edad avanzada, en los que en éste estudio se ha encontrado una mayor relación entre la mortalidad y las medidas de adiposidad central que con el IMC. En otros estudios también se han detectado resultados similares.

Bibliografía

  1. Haslam DW, James WPT. Obesity. Lancet 2005; 366: 1197-1209. R TC (s) PDF (s)
  2. Hu FB. Obesity and Mortality: Watch Your Waist, Not Just Your Weight. Arch Intern Med 2007; 167: 875-876. TC (s) PDF (s)
  3. Zhang X, Shu XO, Yang G, Li H, Cai H, Gao YT, Zheng W. Abdominal Adiposity and Mortality in Chinese Women. Arch Intern Med 2007; 167: 886-892. R TC (s) PDF (s)

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

Relación entre la obesidad, la obesidad abdominal y la mortalidad

Pischon T, Boeing H, Hoffmann K, Bergmann M, Schulze MB, Overvad K et al. General and Abdominal Adiposity and Risk of Death in Europe. N Engl J Med 2008; 359: 2105-2120. R TC PDF

Introducción

La mayor parte de los estudios sobre la relación entre la obesidad y la mortalidad han utilizado el IMC. Sin embargo, se ha demostrado que la obesidad abdominal es un mejor indicador del riesgo de numerosas enfermedades crónicas, pero existen pocos estudios que hayan analizado su relación con la mortalidad.

Objetivo

Estudiar la relación entre la obesidad y la obesidad abdominal y la mortalidad en Europa.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio de cohortes

Área del estudio: Pronóstico

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se invitó a participar en el estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition) a casi 520.000 personas de 25 a 70 años de edad reclutados en la población general en 10 países europeos. En la visita inicial se les tomaron medidas antropométricas (altura, peso, circunferencia de la cintura y de la cadera) y se les pasó un cuestionario sobre antecedentes médicos y estilos de vida, que incluía preguntas sobre la actividad física y el consumo de alcohol.

Se excluyó del análisis a las personas de las que se desconocía su estado vital al final del estudio, que presentaban alguna enfermedad crónica (cardiovascular o cáncer) y aquellas de las que no se disponía de la altura, el peso o la circunferencia de la cintura o de la cadera al inicio del mismo o estos datos tenían valores poco probables. El IMC se clasificó en los siguientes grupos: <18,5,>

El estado vital y la causa de muerte se obtuvo, según los países del Registro Civil o mediante seguimiento activo de los pacientes.

Resultados

Se incluyeron en el estudio 359.387 personas (fig. 1) a las que se siguió una media de 9,7 años. La edad media al inicio fue de 51 años y un 65% eran mujeres. Los participantes con un mayor IMC tenían una mayor edad media, un menor nivel educativo y era menos probable que fuesen fumadores. Se dio una correlación positiva con el consumo de alcohol en varones, pero fue negativa en las mujeres. La correlación con el IMC fue superior para la circunferencia de la cintura que para la RCC.

Figura 1. Flujo de los participantes.

Durante este tiempo murieron 14.723 individuos. Las causas de muerte se recogen en la figura 2.

Figura 2. Principales causas de muerte.

Se encontró una relación no lineal entre el IMC y el riesgo de muerte, tanto en el análisis crudo como en el ajustado, con excesos de mortalidad tanto para los IMC muy bajos como para los más altos (fig. 3). Los menores riesgos se dieron para el IMC de 25,3 en varones y de 24,3 en mujeres. Cuando no se ajustaban por el IMC, la relación de la mortalidad total con la circunferencia de la cintura y la RCC mostraba una distribución similar.

Figura 3. Riesgo relativo ajustado (RRA) de muerte en función del IMC (comparado con 23,5 a <25).

En el análisis ajustado incluyendo el IMC, tanto la circunferencia de la cintura como la RCC mostraron una relación lineal con la mortalidad total (fig. 4).

Figura 4. Riesgo relativo ajustado (RRA) de muerte en función de la circunferencia de la cintura y de la RCC.

Dentro de los diferentes subgrupos de IMC, los quintiles superiores de la circunferencia de la cintura y de la RCC se asociaron a una mayor mortalidad que los quintiles inferiores y su adición al IMC mejoró la capacidad predictiva de éste. La relación entre las medidas de adiposidad abdominal y la mortalidad fueron más intensas en las personas con IMC bajo que en las que tenían un IMC elevado.

Conclusiones

Los autores concluyen que tanto el IMC como las medidas de adiposidad central se asocian a un mayor riesgo de mortalidad, por lo que recomiendan la utilización de ambas en la predicción del riesgo de muerte.

Conflictos de interés

Ninguno declarado. Financiado por becas de numerosas instituciones públicas de varios países europeos.

Comentario

En los últimos años ha habido una polémica muy activa sobre cuál es la medida de adiposidad preferible para utilizar en la práctica clínica. El IMC es un índice de adiposidad muy sencillo que se ha venido utilizando durante décadas y que ha mostrado una buena correlación con el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la HTA, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer y con la mortalidad. Sin embargo, en los últimos años se había criticado algunos defectos de esta medida, como el hecho de que era incapaz de distinguir entre la masa magra y la masa grasa y la distribución de ésta. Éstos hechos lo hacía sensible a determinados sesgos como la posibilidad de causalidad inversa de modo que los pacientes con enfermedades crónicas o con situaciones que se asocian a un menor peso y a una mayor mortalidad (como el tabaquismo) podían afectar a su capacidad predictiva.

Todo ello, unido al hecho de que los índices de adiposidad central también mostraban una capacidad predictiva importante, parecía que inclinaban la balanza a favor de estas últimas medidas, en especial la circunferencia de la cintura por su sencillez. Sin embargo, los resultados de este estudio, muy valiosos por el elevado número de personas incluidas y el seguimiento de casi 10 años, apuntan en el sentido de que se deben valorar tanto el IMC como el perímetro abdominal. Tal vez la mayor utilidad de éste sería en personas sin sobrepeso, en fumadores y en personas de edad avanzada, en los que en éste estudio se ha encontrado una mayor relación entre la mortalidad y las medidas de adiposidad central que con el IMC. En otros estudios también se han detectado resultados similares.

Bibliografía

  1. Haslam DW, James WPT. Obesity. Lancet 2005; 366: 1197-1209. R TC (s) PDF (s)
  2. Hu FB. Obesity and Mortality: Watch Your Waist, Not Just Your Weight. Arch Intern Med 2007; 167: 875-876. TC (s) PDF (s)
  3. Zhang X, Shu XO, Yang G, Li H, Cai H, Gao YT, Zheng W. Abdominal Adiposity and Mortality in Chinese Women. Arch Intern Med 2007; 167: 886-892. R TC (s) PDF (s)

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

Relación entre la obesidad, la obesidad abdominal y la mortalidad

Pischon T, Boeing H, Hoffmann K, Bergmann M, Schulze MB, Overvad K et al. General and Abdominal Adiposity and Risk of Death in Europe. N Engl J Med 2008; 359: 2105-2120. R TC PDF

Introducción

La mayor parte de los estudios sobre la relación entre la obesidad y la mortalidad han utilizado el IMC. Sin embargo, se ha demostrado que la obesidad abdominal es un mejor indicador del riesgo de numerosas enfermedades crónicas, pero existen pocos estudios que hayan analizado su relación con la mortalidad.

Objetivo

Estudiar la relación entre la obesidad y la obesidad abdominal y la mortalidad en Europa.

Perfil del estudio

Tipo de estudio: Estudio de cohortes

Área del estudio: Pronóstico

Ámbito del estudio: Comunitario

Métodos

Se invitó a participar en el estudio EPIC (European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition) a casi 520.000 personas de 25 a 70 años de edad reclutados en la población general en 10 países europeos. En la visita inicial se les tomaron medidas antropométricas (altura, peso, circunferencia de la cintura y de la cadera) y se les pasó un cuestionario sobre antecedentes médicos y estilos de vida, que incluía preguntas sobre la actividad física y el consumo de alcohol.

Se excluyó del análisis a las personas de las que se desconocía su estado vital al final del estudio, que presentaban alguna enfermedad crónica (cardiovascular o cáncer) y aquellas de las que no se disponía de la altura, el peso o la circunferencia de la cintura o de la cadera al inicio del mismo o estos datos tenían valores poco probables. El IMC se clasificó en los siguientes grupos: <18,5,>

El estado vital y la causa de muerte se obtuvo, según los países del Registro Civil o mediante seguimiento activo de los pacientes.

Resultados

Se incluyeron en el estudio 359.387 personas (fig. 1) a las que se siguió una media de 9,7 años. La edad media al inicio fue de 51 años y un 65% eran mujeres. Los participantes con un mayor IMC tenían una mayor edad media, un menor nivel educativo y era menos probable que fuesen fumadores. Se dio una correlación positiva con el consumo de alcohol en varones, pero fue negativa en las mujeres. La correlación con el IMC fue superior para la circunferencia de la cintura que para la RCC.

Figura 1. Flujo de los participantes.

Durante este tiempo murieron 14.723 individuos. Las causas de muerte se recogen en la figura 2.

Figura 2. Principales causas de muerte.

Se encontró una relación no lineal entre el IMC y el riesgo de muerte, tanto en el análisis crudo como en el ajustado, con excesos de mortalidad tanto para los IMC muy bajos como para los más altos (fig. 3). Los menores riesgos se dieron para el IMC de 25,3 en varones y de 24,3 en mujeres. Cuando no se ajustaban por el IMC, la relación de la mortalidad total con la circunferencia de la cintura y la RCC mostraba una distribución similar.

Figura 3. Riesgo relativo ajustado (RRA) de muerte en función del IMC (comparado con 23,5 a <25).

En el análisis ajustado incluyendo el IMC, tanto la circunferencia de la cintura como la RCC mostraron una relación lineal con la mortalidad total (fig. 4).

Figura 4. Riesgo relativo ajustado (RRA) de muerte en función de la circunferencia de la cintura y de la RCC.

Dentro de los diferentes subgrupos de IMC, los quintiles superiores de la circunferencia de la cintura y de la RCC se asociaron a una mayor mortalidad que los quintiles inferiores y su adición al IMC mejoró la capacidad predictiva de éste. La relación entre las medidas de adiposidad abdominal y la mortalidad fueron más intensas en las personas con IMC bajo que en las que tenían un IMC elevado.

Conclusiones

Los autores concluyen que tanto el IMC como las medidas de adiposidad central se asocian a un mayor riesgo de mortalidad, por lo que recomiendan la utilización de ambas en la predicción del riesgo de muerte.

Conflictos de interés

Ninguno declarado. Financiado por becas de numerosas instituciones públicas de varios países europeos.

Comentario

En los últimos años ha habido una polémica muy activa sobre cuál es la medida de adiposidad preferible para utilizar en la práctica clínica. El IMC es un índice de adiposidad muy sencillo que se ha venido utilizando durante décadas y que ha mostrado una buena correlación con el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como la HTA, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y el cáncer y con la mortalidad. Sin embargo, en los últimos años se había criticado algunos defectos de esta medida, como el hecho de que era incapaz de distinguir entre la masa magra y la masa grasa y la distribución de ésta. Éstos hechos lo hacía sensible a determinados sesgos como la posibilidad de causalidad inversa de modo que los pacientes con enfermedades crónicas o con situaciones que se asocian a un menor peso y a una mayor mortalidad (como el tabaquismo) podían afectar a su capacidad predictiva.

Todo ello, unido al hecho de que los índices de adiposidad central también mostraban una capacidad predictiva importante, parecía que inclinaban la balanza a favor de estas últimas medidas, en especial la circunferencia de la cintura por su sencillez. Sin embargo, los resultados de este estudio, muy valiosos por el elevado número de personas incluidas y el seguimiento de casi 10 años, apuntan en el sentido de que se deben valorar tanto el IMC como el perímetro abdominal. Tal vez la mayor utilidad de éste sería en personas sin sobrepeso, en fumadores y en personas de edad avanzada, en los que en éste estudio se ha encontrado una mayor relación entre la mortalidad y las medidas de adiposidad central que con el IMC. En otros estudios también se han detectado resultados similares.

Bibliografía

  1. Haslam DW, James WPT. Obesity. Lancet 2005; 366: 1197-1209. R TC (s) PDF (s)
  2. Hu FB. Obesity and Mortality: Watch Your Waist, Not Just Your Weight. Arch Intern Med 2007; 167: 875-876. TC (s) PDF (s)
  3. Zhang X, Shu XO, Yang G, Li H, Cai H, Gao YT, Zheng W. Abdominal Adiposity and Mortality in Chinese Women. Arch Intern Med 2007; 167: 886-892. R TC (s) PDF (s)

Autor

Manuel Iglesias Rodal. Correo electrónico: mrodal@menta.net.

02 octubre, 2008

Iñigo Aizpurua, del CEVIME (Centro Vasco de Información de Medicamentos), nos informa que esta disponible un nuevo número del INFAC volumen 16 nº 6, cuyo tema es Manejo de la obesidad en Atención Primaria


La tabla acompanhante de suplementos deteticos antiobesidad esta disponible en :
http://www.osanet.euskadi.net/r85-20361/es/contenidos/informacion/infac/es_1223/adjuntos/infac_vol_16_%206_tabla.pdf

Fuente: Martin Cañas - Lista Atencion Primaria -
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18 agosto, 2008

Guia Diagnostica y Terapeutica de Obesidad 2006


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Este guia constituye la primera Evaluación sobre Obesidad realizada en el año 2006. En este momento estamos en revisión de la misma, y esperamos terminarla antes de fin de mes. De todos modos, las modificaciones son minimas asi que podrán disfrutarla, o no, sin mayores cambios. Esperamos les sea útil.